MIEDO ESCÉNICO
Prof. Raúl Nestor Strnad
Entrenador Club Gimnasia y Esgrima de Santa Fe
Artículo exclusivo para FEN ON LINE.
Otros
artículos de Raúl Strnad en Fen ON LINE
Si desconoces a tu
enemigo y no te conoces,
en cada batalla correrás serio peligro.
Si conoces al enemigo y
no te conoces a ti mismo,
tus posibilidades de victoria son iguales a tus
posibilidades de derrota.
Conoce a tu enemigo y a
ti mismo, así,
en cien batallas jamás correrás el menor peligro.
Sun Tzu "El arte de la
guerra".
Estamos ante un concepto que muchas veces nos
lleva a malas interpretaciones del complejo desarrollo del entrenamiento y
posterior competición de un deportista, en este caso en la natación.
Es mi idea poder encontrar algunas explicaciones del porque
de ciertas conductas no deseadas, acompañado por cierta bibliografía
internacional que nos adentre en este problema, para algunos deportistas,
sin solución, y quizás motivo indispensable del fracaso y posterior
deserción del deporte.
Lamentablemente en la mayoría de las situaciones, estas
exceden el marco de conocimiento del entrenador, es por ello que nos
apoyamos en aquellas personas, profesionales ellos/as del manejo, conducción
y mejoramiento en las prestaciones.
Miedo Escénico
se presenta en un sinnúmero de situaciones conductuales, tanto para mover
nuestros músculos como para cualquier acción ya sea en un escenario, frente
a una mesa examinadora, etc., etc.
Quizás debiéramos examinar un poco más nuestros programas de
entrenamiento, y no está demás decir de los dos componentes esenciales que
incluye este, el trabajo muscular y el psicológico.
Siempre hacemos considerar a nuestros deportista que su rival
está en el carril de al lado, siempre le hacemos considerar que su rival es
el cronómetro, pero pocas veces le hacemos notar que
“su mayor rival esta en su
interior”.
Para el Lic. Gustavo Maure:
Intentaremos describir un fenómeno paralelo al miedo escénico
al que le daremos el nombre de angustia
escénica. En general la angustia, como afecto central en el ser
humano, es efecto de un conflicto inconsciente desencadenado por un estímulo
exterior, en este caso el momento decisivo de la competencia. El miedo se
diferencia de la angustia en que en el primero existe un peligro objetivo,
un objeto real para el temor, una amenaza lógica a la integridad del yo. El
ejemplo sería el ejercicio de los deportes extremos cuya práctica implica un
riesgo objetivo y real para el actor de la escena. La angustia neurótica
prescinde de los peligros exteriores o reales. La angustia escénica
pertenece a este orden ya que no existe peligro real sino que es solo
imaginario, pero puede tener la misma capacidad de paralización, parcial o
total, que el miedo o la angustia realista. Uno sabe que en el fútbol
siempre son once contra once y que la hinchada no toca la pelota, sin
embargo jugar en la Bombonera, con su conocida proximidad entre las tribunas
y el campo de juego, suele suponer para el jugador visitante una suerte de
temor que no se sustenta en la existencia objetiva de lo temido. Para más
información de este tema recurra a
www.elrivalinterior.com, psicología deportiva del Lic. Gustavo Maure.
En lo que a nosotros compete, ¿Quién no ha tenido como
entrenador casos de pobres desempeños en las competencias de sus dirigidos
después de un muy buen desarrollo de los entrenamientos previos?.
El desempeño final post entrenamiento, la competencia, es un
caso a considerar luego de la misma.
Siempre evaluamos:
-
porqué un nadador no cumplió con lo
previsto.
-
Porqué siendo buena la actuación no pudo ser
mejor, o en el peor de los casos,
-
Porqué fue tan desastrosa la actuación.
Veamos desde un punto simple, la característica de este
deporte de la natación.
-
Es
un deporte de características individuales, donde toda la acción en el
momento de la explosión agonística queda circunscripta al “Yo”. Nadie en
ese momento me puede asistir y todo depende de una serie de circunstancias
totalmente conexas entre sí. Diría un ex boxeador argentino
“… en el momento de la
campana, estás tan solo que ni en banco para sentarte te dejan”.
-
No tiene este deporte el apoyo incondicional
de otros elementos en juego como sucede con los deportes de conjunto,
donde de alguna manera deslindo responsabilidades tanto en los aspectos
estratégicos de conjunto, como de las cargas psicológicas ante el
adversario.
Pero debemos destacar que en los deportes de conjunto también
se da este aspecto negativo, en mayor o menor medida.
Nota:
Deseo dejar aclarado que nunca estuve al frente de un equipo
de conjunto.
Miedo
escénico
(1986) Argentinismo. Expresión de Gabriel García Márquez que popularizó en
España Jorge Valdano para definir el temor del jugador al saltar al estadio
Santiago Bernabeu ante la incertidumbre del resultado de su posible
actuación. Apareció por vez primera con este significado en un artículo del
futbolista argentino publicado en La Revista de Occidente.
Su
creador original el escritor Márquez, que la utilizaba para describir el
pánico que sentía cuando se veía obligado a hablar en público. Claro, el
escritor puede realizar su obra en la más completa soledad, cambiar las
palabras que no lo conforman y presentar su obra cuando la considere bien
terminada. Para el deportista (futbolista) esto es imposible, está condenado
a actuar en público y además puede ser filmado y repetido, no hay modo de
borrar el error.
Los miedos de los
futbolistas
Al decir de Jorge Valdano, el fútbol empieza en la cabeza y
termina en los pies. ¿Qué hace el futbolista con los pensamientos negativos
y miedos que se le cruzan por la cabeza, antes o durante el partido? ¿Qué
mecanismo aplica para que no interfieran en el buen desenvolvimiento de sus
pies? ¿Cómo los controla?
Es el mismo Jorge Valdano, ex - jugador, campeón del mundo
con Argentina en México 86, y actualmente técnico, periodista, líder
empresarial y "filósofo",quien acuñó una frase que a los periodistas
argentinos especializados, les encanta repetir: el miedo escénico.
Sabemos que hay tres sentimientos primitivos en el ser
humano: el amor, la ira y el miedo. Las máquinas no sienten miedo ni
presión: aún recuerdo las declaraciones de GARRY KASPAROV cuando enfrentó a
la computadora Deep Blue: "ella no siente presión". El miedo es un
sentimiento legítimo de todo ser humano, y muchas veces el secreto -o la
estrategia- no es aniquilarlo, sino controlarlo, dominarlo, para que no
moleste, que no entorpezca, que no dificulte la acción eficaz.
Veamos la literatura internacional que nos dice al respecto:
Teoría de Yagosesky
Renny Yagosesky,
escritor y Orientador de la Conducta, define al Miedo Escénico como una
respuesta psicofísica de temor e inhibición, que surge ante la anticipación
mental o en la situación real de hablar en público, que tiene como
características más frecuentes preocupación, ansiedad, tensión corporal,
tendencia a la ineficacia expresiva, y otras formas de alteración de la
normalidad en las áreas cognitiva, fisiológica y conductual.
·
Nivel fisiológico:
o
Respiración acelerada
o
Sudoración copiosa
o
Urgencia urinaria
o
Malestar estomacal
o
Dolor de cabeza
o
Reducción de la secreción
salivar
o
Dilatación de las
pupilas
o
Rubor facial
o
Sensación de "trac" o
cierre de la laringe
o
Escalofríos
o
Náuseas
o
Inquietud generalizada
·
Nivel cognitivo:
o
Congestión mental
o
Fallas de memoria
o
Expectativa de fracaso
o
Hiperatención
autocentrada
o
Exageración perceptiva de
las fallas
o
Confusión mental
o
Fallas de concentración
o
Autoexigencia
o
Temores al fracaso, al
rechazo y al
ridículo.
·
Nivel conductual:
o
Evitación de acción
o
Escape de la situación
o
Comportamientos
automáticos
o
Farfulleo o
atropellamiento verbal
o
Tartamudeo
o
Bajo volumen de voz
o
Uso de
drogas calmantes o estimulantes
o
Silencios frecuentes o
largos.
Yagosesky aclara que existen frecuentes confusiones en la terminología
relativa a miedo y temor, y los distingue, al señalar que el miedo es
referido a una respuesta compleja de causa biológica que suele surgir frente
a la presencia real y verificable de un agente percibido como aversivo,
mientras que el temor sería una respuesta detonada por anticipaciones
mentales o cognitivas de eventos que no han acaecido. Con base en esto, el
autor insiste en que a pesar de que se utiliza la categoría compuesta "Miedo
Escénico" y se incluye el término "Miedo", en realidad hablar de "Miedo
Escénico" implica realmente hablar de temor, de ansiedad, pues las
respuestas emitidas por los oradores, tienden a manifestarse antes de hablar
en público, y durante, aunque se encuentren frente a grupos que no muestran
en forma alguna predisposición o rechazo. Esto, sería revelador del
componente intrapersonal que induce o influye en la experiencia de
incomodidad.
Lic.
Renny Yagosesky (Comunicador
Social), nos comenta que:
Hay
cuando menos cinco elementos principales que tienden a exacerbar el miedo
escénico:
-
La novedad
(enfrentarse a lo que no conocemos).
- La sorpresa (enfrentarse a algo que no esperábamos tener que enfrentar)
- La intensidad (el grado de importancia que el reto tenga para nosotros)
- El desconocimiento (el grado de ignorancia temática del orador).
- La inexperiencia (la falta de práctica y de vivencias en este aspecto).
Sin lugar a
dudas estos aspectos circunscriptos a una situación específica como la que
se detalla, la de un orador frente al público, no deja de admirarnos la
similitud que se presenta con enfrentar una escena deportiva
También
este especialista nos comenta:
Según
José Carlos Jaenes, especialista en psicología deportiva del Departamento de
Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla, aunque siempre se
utiliza el término ansiedad con connotaciones negativas, determinadas
cantidades y tipos de ansiedad influyen positivamente en el rendimiento
deportivo. "Por definición, la ansiedad es una forma de reaccionar ante una
situación difícil, como puede ser el deporte de competición, que conlleva un
cambio emocional".
Ante la
participación en una prueba importante, la ansiedad puede manifestarse de
dos formas distintas en el deportista. Por un lado está la ansiedad
somática, que desencadena síntomas fisiológicos, como una mayor sudación o
molestias estomacales. Al contrario de lo que puede parecer, un trabajo
realizado por Jaenes con corredores de maratón demuestra que la ansiedad
manifestada en signos físicos no interfiere en el rendimiento del
deportista.
La otra
forma en que se presenta la ansiedad en los deportistas sería el nivel de
implicación o ansiedad cognitiva, que se sitúa únicamente en un plano
mental. "Un nivel medio o alto de ansiedad cognitiva es positivo, pues
indica que el deportista está implicado con la tarea que va a realizar y
presta la atención necesaria para que todo salga bien", apunta el experto.
El
problema aparece cuando se superan ciertos límites. Entonces el atleta
manifiesta una preocupación excesiva por la actividad que va a llevar a cabo
y empieza a sentir que no es capaz de enfrentarse a la competición con el
nivel que requiere y a pensar obsesivamente en la derrota. "Niveles bajos de
implicación tampoco son positivos, ya que indican que el deportista está
desinhibido y le da un poco igual la competición, lo cual no le permite
rendir bien"
Estos
casos en los que la ansiedad interfiere negativamente en el rendimiento del
deportista requieren el apoyo del psicólogo del deporte. Pero su labor no se
limita únicamente a acudir en ayuda de atletas con problemas. En opinión de
Jaenes, que ha trabajado con tenistas, remeros, futbolistas y atletas, "el
campo de la psicología del deporte es muy amplio. Aunque atendemos
puntualmente a deportistas con problemas de tipo psicológico también,
trabajamos con el resto del equipo para mejorar el rendimiento, enseñándoles
una serie de destrezas que les van a ser de utilidad durante la competición
y fortaleciendo determinadas cualidades psicológicas".
En
cualquier caso, el psicólogo personaliza su trabajo en función de las
características individuales de cada deportista. "Si tiene capacidad de
liderazgo, debe potenciarse esa cualidad. Sin embargo, si el jugador tiene
poca capacidad comunicativa no debe desaprovecharse el tiempo intentando
hacer que se convierta en el comunicador del equipo".
Mientras
que en deportes como el tenis, el golf, la gimnasia rítmica o el remo los
psicólogos llevan bastante años trabajando en las federaciones, en el fútbol
aún queda mucho camino por recorrer. Algunos clubes de primera división ya
empiezan a incluir al psicólogo en su cuadro técnico, como el Sevilla C.F,
el Athletic de Bilbao o el Real Madrid. En opinión de José Carlos Jaenes, el
psicólogo empezará a introducirse a partir de categorías inferiores, donde
es más importante su trabajo.
"Cuando
una persona ha llegado a la elite ya ha demostrado que tiene una serie de
destrezas y posibilidades para triunfar. Sin embargo es importante que los
jóvenes se vayan familiarizando con el trabajo del psicólogo del deporte,
que no vean su presencia como algo negativo sino como la de alguien que les
ayuda a enfrentarse bien a su trabajo", concluye.
Lesiones psicológicas
El
factor psicológico también influye en la incidencia de lesiones. A veces
simplemente en lesiones de choque, el jugador en estado de ansiedad excesiva
suelta la pierna a destiempo o no controla bien el ritmo al que debe
moverse. A su vez, es muy importante el apoyo psicológico durante la
recuperación. Hay que trabajar para que no aceleren su vuelta al trabajo, ya
que un movimiento en falso puede retardar la curación. Además es importante
medir hasta qué punto el deportista evita hacer ciertos movimientos por
miedo a que el daño pueda repetirse. Aunque la lesión remita, sigue quedando
una "huella psicológica, más difícil de borrar", dice Jaenes.
Quizás
tendríamos que ver cual es nuestro rol como entrenadores dentro de este
problema que desvela a más de uno.
Siempre
habrá un miedo escénico, es inevitable, todo dependerá del grado de este.
Hay quienes
pueden manejar de manera natural y se alimentan del mismo para generar mayor
caudal de adrenalina al momento de la competencia, no antes.
Hay quienes
no lo pueden manejar y este escenario es parte de su futuro incierto a la
hora de competir.
Hay quienes
los desborda y el exceso de adrenalina en sangre provoca un deterioro en su
performance (puede generarse días previos a la competencia).
También el
entrenador sufre este momento de éxtasis precompetitivo, elevando su presión
arterial, su temperatura corporal, su pulso tanto basal como el diario y
tampoco puede controlarlo.
Ahora bien,
estamos en un caso terminal?, sin lugar a dudas que si desconocemos el tema
tendremos más de una frustración, pero si estamos en conocimiento del mismo,
es posible que el mal no sea mayor.
Control
mental, asistencia psicológica por expertos del deporte, mayor número de
competencias tanto importantes como no tales previamente, mayor experiencia
competitiva, mayor conocimiento por parte del nadador de este estado de
situación que deberá soportar, son las armas que sin lugar a dudas podrán
usarse ante este flagelo que deteriora la actuación/prestación a la hora de
asumirla.
Fuentes
consultadas:
www.wikipedia.org.es “miedo
escénico”, enciclopedia libre.
www.guitarraonline.com.ar “como
vencer el miedo escénico”.
www.laexcelencia.com
Lic. Renny Yagosesky “miedo escénico”
www.elrivalinterior.com “La
angustia escénica”, Psicología deportiva de Lic. Gustavo Maure