Después de verter una serie de conceptos en LA GRAN MENTIRA y publicadas generosamente por el Sr. Director Ing. Jorge Aguado en la página web de la FEN, les informo:
- A partir de la dicha nota, su posterior lectura por los visitantes a la página, y la recepción de sus comentarios, el autor de la misma procede a clasificar las mimas a los fines de un estudio de campo de una parte de la realidad en la NATACION ARGENTINA (posturas, pensamientos, ideologías, etc., de los agentes que conforman el espectro deportivo).
- La nota fue realizada premeditadamente poniendo como tema a consideración LA GRAN MENTIRA.
- Se consideró que numerosas personas verterían su opinión tanto a favor como en contra del concepto desarrollado.
- Sobre esas opiniones se obtendrían datos (a pretensión del autor), que aportarían a esclarecer un poco más un aspecto de la realidad de nuestro deporte.
- Se esperaba un aporte más significativo de opiniones al respecto, y más ricas conceptualmente lo cual hace, quizás, no valedero este estudio por la poca densidad de opiniones vertidas tanto a mi correo personal, como a la página web.
- De todos modos, las 67 respuestas recibidas, la importancia de algunas voces prominentes del quehacer del deporte de la natación y tres opiniones internacionales de entrenadores de países de América Latina, hacen merecedor a establecer una estadística mínima pero significativa a entender por el autor.
- Se creyó que a partir de una nota desencadenante de opinión, y no presentar objetivamente y abiertamente la propuesta, las opiniones serían mucho más honestas y valederas para tal estudio, lo que así aconteció.
- El autor no se siente agraviado por algunas manifestaciones realmente subidas de tono, jocosas y hasta hirientes, ya que era propósito del mismo establecer “el tema” en la sociedad deportiva para recibir la respuesta de los agentes que hacen a la misma.
OBJETO Y FUNDAMENTO DEL ESTUDIO.
Teniendo en cuenta la actual situación de la natación Argentina:
- su falta de programa (se considera que se está en estudio actualmente uno a cargo del nuevo entrenador Nacional designado por CADDA),
- el continuo desencuentro de los entrenadores – generalmente el que está a cargo del equipo nacional con el resto (histórica confrontación),
- las actuales condiciones de trabajo en cada institución, en cuanto a magras retribuciones como sueldos y problemas estructurales,
- una endemia histórica en cuanto a la capacitación técnica de los agentes productores de nadadores (puedo equivocarme en uno o dos, pero en 25 años el Organismo Madre solo organizó dos o tres eventos para capacitar a sus entrenadores,
- Una endemia peligrosa en cuanto a la falta de profesionalidad de los agentes de la conducción en cuanto a una capacitación a nivel dirigencial,
- La falta de capacidad de los entrenadores argentinos para unirse en una asociación que pueda generar nuevas ideas y una fuerza que pueda poner límites a políticas antideportivas emanadas del ente rector (menciono el actual esfuerzo de algunos entrenadores para formar y dar vida a la insipiente asociación de técnicos).
Podemos decir que estas son algunas expresiones de mínima por la cual la situación de este deporte no es de las mejores a todo nivel, siendo algo mejor en lo doméstico en algunas categorías. También podemos decir que hay una “pequeña apertura” desde el Ente Rector que hace abrigar alguna esperanza, pero con grandes interrogantes aún que resolver y que son estos los más importantes que la pequeña luz.
Creo que las bondades de nuestros dos mejores exponentes del agua, llámense Virginia Bardach y José Meolans, no son pergaminos para mostrar como resultados de una gestión, sino, que considero que es el esfuerzo descomunal de aquellos que los produjeron, Prof. Daniel Garimaldi, Prof. Oscar Sosa y Prof. Orlando Mocaggatta, más cierto apoyo de los organismos oficiales y privados.
¿Pero que hay detrás de ellos a ese nivel?.
¿Estamos en condiciones de mostrar el recambio en un par de años?
Ahora bien, visto solo algunos de los problemas importantes que aquejan al desarrollo sostenido, se hace imperiosa ver la posibilidad de encontrar algunos puntos oscuros que son los desencadenantes del antiprogreso, a mi entender y bajo mi perspectiva, casi diríamos histórica – más de 37 años en la actividad -.
Hoy se está instando en nuestro deporte una nueva y peligrosa cultura, LA DE NO PRODUCCION.
Podríamos decir que la mayoría de los clubes producen nadadores en edades tempranas, pero no pueden sostenerlos en el tiempo (leer la historia).
Esta imposibilidad desde ya, está basada en los puntos anteriores desarrollados, y que a la mayoría de los entrenadores nos impide poder llevar a cabo un proyecto a largo plazo.
Diría en una de sus opiniones un ex entrenador “…Es una pena lo que esta ocurriendo ya que los equipos han perdido la identidad, esa identidad que han puesto durante tantos años, esos equipos que sufrían cada derrota pero que saltaban de alegría con cada triunfo, hoy ya ha cambiado mucho…”
A partir de los datos obtenidos de las opiniones de la nota, existen a mi modesto entender, problemas serios en implantar una cultura y filosofía de pertenencia a nuestros nadadores.
Hoy por hoy, encontramos nadadores que cambian de institución por la promesa de unos pesos, desestimando y tirando por tierra el promisorio futuro que tenían con sus entrenadores de origen.
Existen padres y dirigentes que acompañan esta gesta, y lo peor de todo, CREEN EN ELLA, escudándose tras grandes fantasías del super equipo, sus limitaciones como hacedores de la natación y colaboradores en el progreso de la misma.
Hoy muchos entrenadores nos estamos convirtiendo en “un utilitario circunstancial”, que ante la primera propuesta de otra institución, pierde su nadador, pierde el tiempo que a este le dedicó, y pierde la posibilidad de catapultar en el tiempo a su proyecto.
Diferenciemos a aquellos entrenadores que pierden a sus dirigidos por un ofrecimiento de dinero y “las promesas de mejores condiciones de trabajos, amén de mentirles que con ellos serán mejores”, y aquellos que pierden a sus nadadores porque ese entrenador no cumple con los requisitos básicos de su profesión, que son los de superarse constantemente al igual que sus nadadores.
Las reglas de juego son claras en este deporte, todos los entrenadores deseamos tener los mejores nadadores, producidos por nosotros y los ajenos, todos desearíamos entrenar a una Bardach o a un Meolans si tuviéramos la oportunidad.
Aquel entrenador que no tiene esta característica podría catalogarlo como poco entusiasta, poco amante del deporte, poco ambicioso, poco….
Si no se es ambicioso en la vida es muy posible que transite en este deporte con poco suceso y sea un fracasado al igual que su equipo.
Pero más allá de la aceptación de las reglas de juego (que en algunas oportunidades rompió la entidad madre en el tema de pases), existe algo que los entrenadores no podemos olvidar, y es parte de nuestra…diríamos persona de bien, de buena leche. La honestidad de que las promesas se deben cumplir, y el nadador debe progresar esté donde esté inserto.
Hoy por hoy, las mentiras afloran en los diversos campeonatos, y las desilusiones de los nadadores aumentan con las promesas incumplidas.
Hay quienes no entienden aún que todos debemos aportar aunque sea una vez en la vida UN NADADOR AL PROYECTO NACIONAL.
No nos confundamos, hacer un nadador juvenil no nos sirve como producto final, creo que debiéramos empecinarnos de forma hasta casi diría enfermiza en obtener un nadador de primera, o en el peor de los casos un juvenil o juniors con marcas de primera.
RESULTADOS Y CONCLUSIONES DEL ESTUDIO.
Una de las facetas importantes del estudio de opiniones llevado a cabo, fue mi exposición personal a tal efecto, y lo cual muchas de estas hicieron hincapié.
Mi desenvolvimiento profesional siempre ha estado marcado a mi entender, por un respeto total hacia mi nadador, un respeto por sus intereses, limitaciones, fortalezas, por su entorno, etc.
Siempre manifesté a mi equipo que aquel nadador que no estaba convencido de mi filosofía de trabajo, acertada o no, en el COMPROMISO que debíamos asumir ambos ante la tarea a desarrollar, SE DEBIA IR A UN LUGAR DONDE SE SINTIERA COMODO, afín a su personalidad y requerimientos.
Es así que algunos se fueron y otros vinieron a mi proyecto y al de mi club.
Muchos criticaron y no entendieron la letra fina de LA GRAN MENTIRA y solo buscaron una respuesta casi reactiva/intestinal sin fundamento alguno, de que mi proceder era parecido al proceder de lo que yo ahora criticaba.
Demás está decir que todo eso estaba previamente establecido que así sucedería y se observarían las respuestas desde el punto de vista:
- la reacción intestinal
- la falta de conocimiento histórico de la producción propia de nuestra institución.
- La posibilidad de aceptación que hizo nuestra institución de nadadores de otros equipos que DESEABAN NADAR POR NOSOTROS SIN PAGARLES DINERO ALGUNO MENSUALMENTE, y su mejoramiento a partir del establecimiento en el equipo.
Seguramente se tildará esto de un acto de soberbia, pero el tema es no confundir, informarse convenientemente, ni poner en el mismo corral a todos aquellos involucrados en estos procesos.
En las opiniones vertidas se puede observar una variedad de segmentos de opinión a saber: padres de nadadores, entrenadores, nadadores, dirigentes, anónimos y otros.
CANTIDAD DE OPINIONES:…….……………………….… 67
OPINIONES DE ENTRENADORES:………………….…….. 10
OPINIONES DE DIRIGENTES:…….………………………… 2
OPINIONES ANONIMAS: …….………………………………30
OTRAS PERSONAS: …………………………………………25
OPINIONES QUE ESTABAN DE ACUERDO CON EL
PROCESO DE LA GRAN MENTIRA:………………………… 2
OPINIONES A FAVOR DE LA NOTA:…….………………… 54
OPINIONES QUE MENCIONARON QUE LA MISMA
NO CONDUCIA A NADA: ……………………………………… 3
OPINIONES JOCOSAS, DESPECTIVAS, COMPARATI-
VAS ……………………………………………………………….. 8
Creo que la posibilidad de un cambio PARA MEJOR en la actual situación, deberá contemplar que este no podrá efectivizarse si no existe una atención hacia todos los agentes que están involucrados (nadadores, entrenadores, dirigentes, padres).
Cada estrato deberá comprometerse en alfabetizar a aquellos que lo circundan a los fines de establecer las líneas conductoras de las políticas (cuando estas estén y sean refrendadas por todos = consenso).
Hoy por hoy no veo esa perspectiva, no observo para nada el consenso, sino, que lo que se atisba son diferentes abroquelamientos, no observo que la palabra filosofía del deporte esté ante de metodología del deporte, y eso creo que es un error estratégico.
Algunas ideas están lanzadas a partir de este estudio y estadística la cual no es representativa para nada del pensamiento mayoritario del volumen de la natación Argentina.
Los desarrollos de las opiniones vertidas por todos los agentes involucrados en la misma, han servido para que esgrima una propuesta, MI VERDAD, equivocada o no, una opinión para que aquellos que hoy les toca conducir los destinos de este deporte ya sea en cargos directivos, como los que trabajan al borde de la piscina, para los padres que deben empezar a tomar una conciencia diferente superior a la ser padres, a los nadadores que entiendan que el canto de sirenas no siempre los llevará al destino deseado, puedan aprovecharla o desestimarla.
Considero que medidas correctivas o novedosas no insertadas en una cosmovisión general de nuestro deporte, lo cual llamamos filosofía del deporte, no creo que tenga éxito alguno. La historia nos recita todos los días que estamos en lo mismo. Pasan los dirigentes, pasan los técnicos nacionales, y los técnicos de clubes, y seguimos observando las mismas mezquindades, mezquindades que nacen y se fortalecen a partir de dañinos egoísmos.
Por último recordemos una experiencia histórica que quizás pudiéramos reflejar y es mi canto de esperanza.
En 1975 USA tuvo un gran revés en el Campeonato Mundial de Cali-Colombia. Gracias a Dios tuve la oportunidad de observar lo vergonzante de la actuación del equipo de mujeres de ese país.
A partir de allí los entrenadores del país del norte, se juntaron dentro de una habitación, se dijeron lo que tenían que decirse, hicieron un diagnóstico cierto y lograron tener una actuación descollante en el mundial de Berlín tres años después.
Brasil es otro ejemplo, o es que tenemos la soberbia de que cada uno de nosotros con nuestras magras producciones a nivel internacional pretendemos enarbolar la bandera de “los iluminados y/o salvadores”.
Esto es como un pack de scrum, todos debemos empujar hacia una meta, de lo contrario, SIEMPRE PODEMOS ESTAMOS PEOR a pesar que en lo doméstico somos los campeones del barrio.
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