LA GRAN MENTIRA
Por Raúl Strnad
Es deseo de cada persona, por lo menos en su mayoría, pasar por esta vida y dejar algo. Algunos pensarán en hijos, en obras de caridad, en una industria con gente trabajando, etc.
Por mi parte, y es mi anhelo, es tener la posibilidad de que mi forma de pensar (creo que es la correcta sino no pelearía por estos principios, o como algunos dicen “es mi verdad”), es poder dejar establecida las bases de una natación con criterio científico, pedagógico y algo muy importante, clara y honesta.
En mi larga estadía en este deporte, algo más de 27 años, he observado de todo en la natación nacional e internacional, como algunos han crecido y como otros han decrecido, ambos a partir de sus propias posibilidades, imposibilidades, miserias y otras.
Hoy la natación argentina asiste a un nuevo momento, y ese nuevo momento podríamos establecerlo a partir de cada nueva gestión que asume, con sus propias debilidades y fortalezas.
Pero más allá de una carencia de unificación de criterios en todo sus estratos de desarrollo, muchas veces hacen falta otras cosas que si las han tenido los países que hoy marcan el cenit, y como si no fuera poco lo definiría como HUMILDAD, HUMILDAD DE SABERSE POCO O NADA, HUMILDAD DE SABER QUE UNO NO ES “EL ELEGIDO O ILUMINADO” QUE SALVARÁ A LA NATACION, HUMILDAD DE SABER QUE ESTE ES UN TRABAJO DE CONJUNTO, Y EN LA SUMATORIA DE IDEAS DE LOS AGENTES DE DESARROLLO PUEDE ESTAR LA SOLUCION.
Hoy también estamos asistiendo a la nueva cultura de la natación de base, lo que denomino“natación mentira. Aquellas instituciones que a partir de su circunstancial “cierto poderío económico”, se han olvidado que el desarrollo de la natación de un país está en la “PRODUCCION DE NADADORES”.
Hoy solo cabe en sus limitadas visiones que la obtención de nadadores de otras instituciones, harán de la natación algo diferente.
Quizás es una visión legítima donde puedan ver mejorada su situación económica legítimamente y leal, quizás haya una mejora en la imagen de sus equipos en cuanto a posicionarse en la sociedad deportiva (ley de posicionamiento de Ries y Troud), y de esa manera acceder a sponsorizaciones, etc.
Pero quizás esos programas no dejen de ser atractivos a tales fines, pero hay algo que no pueden dejar de lado, TIENEN QUE PRODUCIR NADADORES Y ES HORA QUE LO HAGAN en todos sus cuadros, quizás de esta manera no necesiten el día de mañana estar rebajándose a “robar” nadadores hechos para poder justificar su trabajo y sus limitaciones como técnicos.
Si analizamos el proceder de ciertos agentes de producción de un equipo, tenemos las alternativas de que “creen” fervientemente que lo que hacen es productivo y loable para su equipo y para el crecimiento de la natación nacional; en la otra alternativa están concientes de su proceder que de esa manera “la fortaleza de mi equipo radicará en extraerle nadadores a la competencia”, llámese natación miseria.
Yo considero que cualquiera de ambas alternativas muestran una incapacidad alarmante de generar NUEVOS NADADORES; eso es muy malo para las aspiraciones de la natación nacional. Pero bueno, veamos desde el punto de vista de los intereses, NO LES INTERESA MUCHO LA NATACION NACIONAL, Y PEOR AUN, PONTIFICAN SOBRE EL TEMA DE CÓMO HACER GRANDE AL DEPORTE TODO.
Digo: ¿qué sucedería si cada entrenador de equipo en la Argentina pudiera ofrecer dos nadadores de calidad de su propia producción al proceso de desarrollo?. Hoy estamos hablando de aproximadamente 90 clubes federados si no me equivoco, estamos hablando de 180 nuevos nadadores insertos en un programa de desarrollo de talentos.
No es poca cosa, no?
Claro que no todo es palo para estos agentes, por algo han llegado a esta postura, LA CARENCIA DE UN PROGRAMA SERIO A NIVEL NACIONAL desde el inicio de este deporte en el país, los ha encaminado a tomar atajos, ya sea porque se lo creen y están convencidos, o porque no le ven solución alguna para encaminarse en un destino de grandeza de la natación nacional.
A veces, uno viéndolos como disfrutan del éxito de los nadadores de su equipo, que ni siquiera estuvieron un día con ellos ya que son entrenados por otros entrenadores en otras partes del país, demuestran sus limitaciones y flaquezas, culminando en el pensamiento de como se hace cuesta arriba llevar este deporte…uno piensa, ¿qué les pasa a estos tipos en el disfrute de lo doméstico?. Tan buenos se creen,… creen en eso?
Para ello se han valido de recursos extraordinarios que no han salido de su propia cantera, y lo peor aún, nadadores que han ido a nadar con esos equipos, NO HAN PODIDO SUPERARSE, y su producción es cada vez peor.
Es allí donde radica el problema grave que empieza a observarse, esos nadadores – en la mayoría por no decir todos – son engañados en sus aspiraciones.
No por tener un dinero más en el bolsillo, eso le acredita la mejoría de su performance en el natatorio, ESTAMOS ASISTIENDO A LA DESMEJORIA PROGRESIVA DE LOS MISMOS, y por lógica consecuencia la de la natación nacional.
También es lamentable observar a ciertos agentes entregar a sus nadadores a esos clubes, apagando de esa manera progresivamente el espíritu de pertenencia a la divisa, a su entrenador, y a sus convicciones.
Hoy ser profesional del deporte tiene implicancias muy superiores, sobre todo de COMPROMISO, compromiso con uno mismo, con su entrenador, compromiso con sus clubes, y compromiso con la familia (Bill Sweetenham – entrenador de Inglaterra que nos visitara hace unas semanas); hoy muchos nadadores piensan en nadar en esas instituciones con el fin de estar económicamente mejor (?), pero no piensan que estarán peor competitivamente.
¿Qué nos esta pasando desde hace algún tiempo?, o creemos que el desarrollo de las zonas metabólicas harán al nadador; COMPROMISO, DESAFIO, VERGÜENZA, EQUIPO DE IDEAS, son quizás algunas de las palabras que debiéramos empezar a analizar para ver si esto mejora.
Para lo nadadores, que creen que con menos trabajo y con más dinero mejorarán sus actuaciones, les digo que empiecen a analizar sus conductas deportivas, sus aspiraciones, sus compromisos, y que no accedan al canto de sirenas, que las hay, LAS HAY. Solo vean los resultados de esos nadadores y ya sabrán lo que les espera desde lo competitivo.
LA NATACION MENTIRA, lo peor,… es que se la creen.
Rául Strnad.
Su opinión
Otros artículos de Rául Strnad en Fen On Line