deporte
PELEA POR EL PODER
En la interna todos se acusan y quieren tener la razón al mismo tiempo
De la
administración tradicional
a la antropología organizacional
A través
de la propia experiencia y referido a un trabajo de campo efectuado para las
materias Proyectos I y Proyectos II del último año de la carrera de Técnico
en Dirigencia Deportiva, año 99 club de amigos, expusimos las diferencias
encontradas entre lo que se podría llamar Método de Administración
Tradicional y la Antropología Organizacional para la gestión en las
Instituciones Deportivas
Tratando
de profundizar en el conocimiento general de los principales actores de este
tipo especial de organización, nos permitimos hoy, esbozar una tipología muy
general de los dirigentes del deporte de acuerdo a la visión de ellos sobre
si mismos y atentos a sus expectativas personales o a su exposición social
al momento de aceptar un cargo directivo; así encontramos:
PD: Cabe
aclarar que, el trabajo de campo se ha basado en clubes, que es la
institución primaria de donde surgen los dirigentes deportivos, los cuales a
posteriori se trasladan con funciones a las federaciones.
ENCONTRAMOS ESTOS
PERFILES DE PERSONALIDADES:
·
El histórico:
estuvo siempre, se lleva bien con todo el mundo, tiene muchos años en el
club, los conoce a todos, se acuerda de todo. Es respetado y respetuoso.
Esporádicamente se lo consulta como referente histórico. Sus propuestas son
escuchadas con atención y respeto pero rara vez son tenidas en cuenta.
·
El pasivo:
es una buena persona, no trae conflictos. Difícilmente proponga algo
novedoso. Por lo general apoya incondicionalmente a su líder. Se gratifica
con estar enterado de lo que pasa en la "cocina" del club. Es muy reservado.
Se enorgullece de tener plateas gratis o de ser designado jefe de la
delegación de "patín artístico subacuático" que viaja a representar al club
a Puerto Madryn. Sus pares a menudo lo comparan con el "mate cocido" porque
dicen que no hace ni bien ni mal.
·
El activo:
Siente una verdadera vocación dirigencial. Está convencido que tiene cosas
para aportar para el mejor funcionamiento de su club (a veces no sabe ni que
ni como). Se involucra, analiza, estudia. No le gusta tocar de oído.
Generalmente deja muchas cosas de su vida personal en pos de llevar adelante
su vocación.
·
El padre:
Su hijo practica alguna disciplina deportiva artística o recreativa en el
club. Lo acompaña siempre. Se interesa por la actividad, por sus
instructores, por los compañeros, por el avance de su hijo: Opina,
participa, se involucra y algún momento ó es invitado a participar de la sub
comisión correspondiente o forma parte de algún movimiento revolucionario
dentro de esa disciplina. En la gran mayoría de los casos su "activa
participación" termina si su hijo deja la actividad.
·
El trepador:
Pretende ascender en la estructura dirigencial del club para luego
proyectarse a estamentos mas altos (deportivos, políticos, etc.). Utiliza al
club como base de lanzamiento para alcanzar objetivos extra institucionales.
·
El cuatro de
copas: Difícilmente
se entienda como accedió al cargo. Se cree influyente y se jacta de ello. No
lo es. Se refiere a los líderes por su nombre de pila. Lleva y trae
permanentemente información. Es el locutor oficial de "radio pasillo". Es
generador de "trascendidos". Asume esa función y en ese sentido es
utilizado. En la realidad ni corta ni pincha. Muy buscado por cierto sector
de la prensa.
·
El refugiado:
Por lo común ha sido desplazado de otras actividades similares o del mismo
club en otros tiempos. Pretende lavar su imagen. Difícilmente se haga cargo
personalmente de errores del pasado. Pondera su experiencia para obtener una
nueva oportunidad.
·
El
prestigioso: Es un
profesional o empresario exitoso que es invitado a formar parte de un
determinado proyecto, al que se supone le aportará una mirada distinta, una
rica experiencia, importantes relaciones personales y dinero (propio y/o de
inversores).
·
El líder:
Activo, emprendedor, conductor. Muy identificado y comprometido con la
institución. Ocupa puestos importantes dentro de las comisiones directivas.
Sus opiniones pesan. Tiene seguidores y exposición pública. Asume sus
responsabilidades y enfrenta las críticas.
Esta
clasificación no es excluyente y un mismo personaje puede estar incluido en
más de una de estas categorías o ir cambiando su status a través del tiempo.
Tampoco deben ser tomadas como peyorativas sus denominaciones, es
simplemente tratar de reflejar el lenguaje propio que se maneja en los
clubes.
Ahora bien
no es completo este trabajo sino no le adosamos lo elemental:
LA PLANIFICACIÓN ESTRATEGICA
INTRODUCCIÓN
La
Planificación Estratégica significa vivir anticipado. Para vivir
anticipado debemos pensar anticipado. Reflexionar. Ocuparnos de
analizar lo que puede suceder para no preocuparnos luego por lo sucedido.
Quien piensa
anticipado minimiza la posibilidad de imprevistos, y tiene tiempo para
decidir entre las mejores posibilidades y no sufre los ahogos que obligan a
decisiones urgentes. Pensar antes de actuar.
El pensar
anticipado requiere fijar objetivos, determinación para lograrlos,
pragmatismo para analizar las posibilidades, conocimiento para el análisis
amplio y organización para establecer prioridades en los cursos de acción.
Conlleva, también una serie de actitudes
y acciones que puedan concurrir en el mejoramiento de la cultura del trabajo
“de y en” las instituciones deportivas.
AHORA BIEN
SURGE LA PREGUNTA :
¿EXISTEN
ESTOS PERFILES DE PERSONALIDADES EN NUESTRA ACTIVIDAD O PEQUEÑO MUNDO DE LA
NATACION?
SI LA
RESPUESTA ES AFIRMATIVA, ENTONCES TENGAMOS PRESENTE EL PROXIMO PARRAFO.
LA
VIGENCIA DE ALBERDI
El
siguiente texto no ha sido escrito por un filósofo español que nos tenga
algo de bronca.
Tampoco por ingleses ni americanos, ni técnicos del F.M.I. ni tampoco por
chilenos ni brasileños.
Fue
escrito por JUAN BAUTISTA ALBERDI hace más de cien años. Lo curioso es que
al igual que el tango "Cambalache" tiene la misma vigencia (¿será que en
todo este tiempo no hicimos nada?)
Los
argentinos hemos sido ociosos por derecho y holgazanes legalmente. Se nos
alentó a consumir sin producir.
Nuestras ciudades capitales son escuelas de vagancia, de quienes se
desparraman por el resto del territorio después de haberse educado entre las
fiestas, la jarana y la disipación.
Nuestro pueblo no carece de alimentos sino de educación y por eso tenemos
pauperismo mental.
En
realidad nuestro pueblo argentino se muere de hambre de instrucción, de sed
de saber, de pobreza de conocimientos prácticos y de ignorancia en el arte
de hacer bien las cosas. Sobre todo se muere de pereza, es decir de
abundancia.
Quieren pan sin trabajo,
viven del maná del Estado y eso les mantiene desnudos, ignorantes y esclavos
de su propia condición.
El
origen de la riqueza son el trabajo y el capital, ¿qué duda cabe de que la
ociosidad es el manantial de la miseria?
La
ociosidad es el gran enemigo del pueblo en las provincias argentinas. Es
preciso marcarla de infamia: ella engendra la miseria y el atraso mental de
las cuales surgen los tiranos y la guerra civil que serían imposibles en
medio del progreso y la mejora del pueblo."
Juan Bautista Alberdi
Este apunte no pretende tomar
posición alguna, solo pretende aportar herramientas que puedan colaborar en
entender algo de lo que esta sucediendo y cual será su desenlace.
Walter Rodriguez.