Ultima actualización 20/01/07

 

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APORTES HACIA EL ALTO RENDIMIENTO
Prof. Beatriz Pérez

El saber humano es un enorme puzzle en el que las miradas se coordinan permitiéndonos descubrir innumerables facetas del conocimiento.

Lamentablemente, a veces vemos la realidad desde nuestro parecer, creyendo que esa es la única verdad. El gran Jean Le Boulch, falleció postulando al mundo la importancia de abordar el conocimiento interdisciplinariamente. Quizá motivada por su recuerdo, he ofrecido a FEN acercarle estudios de algunos autores universales, aplicables a la educación y al rendimiento deportivo, a los que he tenido acceso en mi formación profesional. Deseo así sumar al valioso aporte del Prof. Strnad un abordaje complementario en un mismo problema.

La primera opinión a dar es la de Vitor da Fonseca. Autor de veintisiete libros de psicomotricidad, que publicó en el año 2005 un artículo sobre Alto Rendimiento y Psicomotricidad, cuya síntesis les envío en este texto. Un hecho que pocos saben de este brillante autor, es que fue representante internacional de Portugal en natación. Y, recordando sus vivencias a la luz de los conocimientos, comenta aspectos importantísimos a tomar en cuenta en la preparación competitiva, en relación al fluir energético preciso. Cita al respecto la preparación psicológica y psicomotriz que ello implica.

Quisiera antes de avanzar, acordar cierta terminología. Muchas veces le he escuchado decir: “la motricidad del hombre es psicomotricidad”.

La ciencia que la estudia, considera que la emoción, el saber y el movimiento, en la interactuación del ser en el medio, son la amalgama dinámica indisoluble que aborda la psicomotricidad.

Da Fonseca sintetiza el concepto de un deportista de alto rendimiento, en aquel cuyo desempeño alcanza: 

·         delicados movimientos

·         procesados en situaciones de elevado estrés

·         con prolongado control energético

·         logrando una minuciosa precisión

·         perfección comportamental 

Resalta para ello la importancia de la estimulación integrada de las tres unidades funcionales del cerebro (LURIA 1974), en un dialogo constante, que permitirá funciones de anticipación, planificación y ejecución de sus movimientos.

Se genera así un super-aprendizaje para lograr inhibir factores emocionales perturbadores y permitir la planificación y el control de la acción.

Alcanzar este dominio de sí en la situación, posibilita desempeños de excelsa calidad, embargados de estados del éxtasis, que muchos atletas, músicos, artistas y cirujanos vivencian en sus ejecuciones.

Como vemos, para lograr grandes resultados, no alcanza la técnica, preparar los músculos y los factores de ejecución. La mente debe entrenarse también para su máximo accionar. 

Aspectos psicológicos del entrenamiento

El entrenamiento mental en el alto rendimiento desde una mirada psicomotriz, comprende para da Fonseca cinco procesos: 

  • Simulación  mental
  • Regulación motivacional
  • Sintonización psicosomática
  • Planificación  motora
  • Inhibición psicomotora

 

Simulación  Mental

Significa tener una aspiración psicológica de la acción, que inducirá un estado de intencionalidad intensa, preparando al deportista para la decisión motriz final. Desencadena la actitud del individuo, un bullir de energía, controlada, que canalizará hacia el momento de la acción.

Quizá pensando en fútbol, nos llevaría a recordar la imagen de Messi o Tebes dispuestos para jugar y la de Riquelme en la misma situación. Los tres, grandes jugadores, pero con actitudes de aspiración de la acción totalmente diferentes.

Es una anticipación psíquica de la acción, un deseo que la prepara, prevé, calcula, simula, futuriza, una pre-acción reorganizadora, que no se manifiesta en palabras sino en mímicas, en acciones gestuales del cuerpo acompañados de lenguaje interior (pensamientos que siempre preparan y apoyan la acción).

La mentalización de lo que va a ocurrir, permite al deportista mantener una tensión preparatoria, no excesiva, sino adecuada para provocar la acción.

Coincidiendo con la importancia de la función tónica (WALLON 1982), da Fonseca resalta que este dominio mental previene el quiebre de tensión, que en algunos atletas de alta competición puede provocar estados de pánico o de abandono extemporáneo, antes de concluir la prueba.

Esta modulación del estrés, será parte del prolongado entrenamiento psicológico que debe recibir el deportista, paralelamente al entrenamiento físico, para evitar interferencias en la calidad de su ejecución.

Junto a la entrada en calor, vital en toda competición, la función de mentalización, preparación psicológica anticipadora del momento de la partida, es donde el entrenamiento interdisciplinario se evidencia.

Regulación Motivacional

Los sistemas motivacionales de control (LINDSAY & NORMAN, 1973) deben asegurar las reservas energéticas necesarias para el desempeño en el rendimiento.

   El sentimiento de competencia, de seguridad y de confianza, resultante de  objetivos alcanzados satisfactoriamente, impulsa al individuo a otros hechos y realizaciones de alto nivel.

Prolongar estados de satisfacción interior alimenta la regulación motivacional, o por el contrario, reforzar estados de rechazo por determinadas situaciones competitivas, son procesos motivacionales, que predisponen para nuevos buenos desempeños.

   Esta preparación psicológica busca lograr actitudes de entrenamiento o de super-aprendizaje, de participación y de intervención, de riesgo y de aventura, cuyo arduo resultado final permitirá la maduración motivacional.

 Sintonización Psicosomática

La concentración en la tarea constituye uno de los procesos mas relevantes para un buen rendimiento. En una unidad indisoluble, cuerpo y mente se preparan para la acción.

Es estar abierto a sí mismo, en la situación.

La atención y vigilancia permitirá al nadador captar del entorno detalles y pormenores relevantes y no relevantes. De donde surgen la elección y aplicación de estrategias propias que caracterizarán su excelso rendimiento.

Haciendo nuevamente un paralelismo con el fútbol, el reciente tiro libre de Ronaldinho ante un equipo alemán, donde la gran talla de los jugadores de la barrera lo hizo amagar, y al saltar los adversarios, patear explosivamente a ras del suelo, bajo sus pies. Un instante, una estrategia y un gol brillante para recordar.

Reverbalizar estrategias, pensar en la secuencia y en la planificación motora de la tarea, interiorizar dinámicas espacio-temporales, localizar y compensar tensiones residuales antieconómicas, etc., son parte del repertorio de atletas en situaciones de alta presión. La concentración en la tarea no perdiendo tiempo, ni energía en otras actividades que no son significativas para ella, orienta hacia el éxito.

Por el contrario, dispersarse en pensamientos, fantasmas o ineptitudes en los momentos mas cruciales, pueden llevarlo a desistir del empeño, porque su capacidad de concentración y frustración es vulnerable. 

Planificación  Motora

El ser humano dispone de la capacidad de adaptación a través de movimientos que permiten su sobrevida, pero para alcanzar rendimientos excelsos, la mente recurre a movimientos intencionales y voluntarios en los que concreta sus ideaciones más complejas.

Es sabido que la imagen que tiene el individuo de sí, realizando su propio movimiento es el gran disparador de la ejecución motriz. Al respecto, expresa da Fonseca: “Se trata de un verdadero film, que implica una (re) experimentación interiorizada de la acción siguiente; acción operada posteriormente, pero super-regulada y super-vigilada por ese conjunto de imágenes, verdadera síntesis psicomotora que antecede y anticipa la acción intencional.

Este hecho encierra una acumulación plástica de conocimientos, actitudes y competencias (skills) cuyo aprendizaje se conforma en muchos años de practica y entrenamiento (BRUNER 1973)”.

Esta imagen previa lleva implícita toda la integración polisensorial que caracteriza las estrategias a emplear. Sin embargo, estos programas deben ajustarse permanentemente a las condiciones dinámicas de la situación en cada momento de  una excelsa ejecución.

El autor cita la similar actuación del cirujano en casos de emergencia, quien no deja de rever y prever las rutinas del acto médico antes de operar. Sin embargo en casos de urgencia imprevista, la imagen mental anticipatoria, dispara selectivamente respuestas diferentes, replanificando la mejor forma de resolver la nueva condición.

Estas imágenes son indispensables para el alto rendimiento motor, y ayudan  también como factor de descarga del estrés en el propio control de tensiones que el nadador debe graduar.

Inhibición Psicomotora

El control tónico- emocional es inherente a la elaboración, regulación, ejecución de los movimientos de alta precisión, característicos del excelente rendimiento.

Es el tan nombrado auto-dominio de los grandes atletas.Sin embargo muchas veces vemos deportistas que pierden el control dejando aflorar reacciones impulsivas, generalmente hacia los árbitros, acompañadas de ejecuciones tensas, antieconómicas o agresivas hacia los demás.

“La ausencia de inhibición psicomotora (AJURIAGUERRA 1974) se traduce en descargas de adrenalina y alteración o incoordinación de la regulación cardio-respiratoria, que pueden echar a perder todo en un atleta que se preparó durante años para una competición o situación especial.

No alcanzando la auto-regulación, al mínimo choque de tensión, o  al mínimo acontecer inesperado, todo el sistema de planificación puede desmoronarse.

Sin capacidad de tolerancia y de ubicación frente a efectos confusos, desvirtuados o negativos emergidos de la performance, el programa intencional y motivacional que sustenta desde el lóbulo frontal el auto-dominio, tiende a disolverse.

Entre los ejemplos utilizados a tal fin, da Fonseca sugiere: hablar con sus ayudantes, liberar alteraciones de tensiones antieconómicas, monologar, meditar, aprovechar los tiempos muertos para concentrarse, modular la auto-estima, etc., buscando la optimización de los procesos psíquicos de inhibición- facilitación.

Un ejemplo altamente evidente de esta búsqueda de control de sí y de la situación, fue el encuentro de Nalbandian con Grosjean en el Abierto de Tenis de Australia. Set a set vimos como David luchaba buscando ese dominio que lo llevó a alcanzar la victoria. Así lo vimos, coincidiendo con sus declaraciones publicadas hoy por EFE.

Pensamientos positivos o recuerdos de éxitos anteriores pueden ayudar a controlar con seguridad el fuerte estrés de la competencia, tanto en la motivación previa a la largada, como en el control de la inhibición-facilitación de la modulación energética óptima durante el juego. Lo contrario, la inseguridad y los fracasos anteriores, reeditan bajas en las reservas necesarias, depresiones,  incoordinaciones, pesimismo, abandonos. 

Aprendizaje psicomotor 

Alcanzar este grado excelso de entrenamiento implica un super-aprendizaje psicomotor, es decir un aprendizaje integral, donde su energía emocional (disposición, motivación, auto-dominio), atencional (concentración, anticipación y planificación) y motriz (ejecución) son expresiones de un serio y complejo proceso multidisciplinario.

La formación de base necesaria, presupone una estimulación evolutiva, que respete el Sistema Psicomotor Humano (FONSECA 1992) concebido en sus factores, sus unidades funcionales que lo sustenta y sus propiedades que lo caracterizan.

Los factores por él mencionados son TONO: fuente energética característica de cada persona; EQUILIBRIO: capacidad de armonizar nuestras acciones con el entorno; LATERALIDAD: en cuanto a especialización neurológica que es necesario respetar; NOCIÓN DE CUERPO, ESPACIO Y TIEMPO: como conocimientos que surgen de nuestras acciones y que son indispensables en la planificación de ejecuciones estratégicas. Todos ellos, se integran en las PRAXIAS GLOBALES Y PRAXIAS FINAS: como movimientos intencionales que expresan un sujeto que interactúa en las siempre cambiantes situaciones del entorno físico y social.

En cuanto a las unidades funcionales, alude a las tres grandes regiones cerebrales que actúan como sistemas (LURIA 1974) y que con su coordinado y jerárquico funcionamiento posibilitan acciones de precisión.

La máxima coordinación proviene de una magnífica organización que se caracteriza por el control inconsciente de la ejecución, con el control conciente de una programación altamente compleja, anticipada y minuciosa.

Dada la complejidad de estos temas, podrán ser tratados con mayor claridad en un futuro artículo dedicado a los estímulos estresantes y la aparición del miedo.

Conclusiones 

“El rendimiento se basa en un proceso de aprendizaje, lo que no ocurre únicamente por un don o una predisposición inexplicable, sino por una integración psicomotora (psíquico-motriz), donde los factores hereditarios y adquiridos en el entorno interactúan armoniosamente.”

Resaltando en el entrenamiento mental:

1.     la preparación de la disposición para la acción,

2.     la motivación basada en la confianza en sí para lograrlo,

3.     la concentración en las más adecuadas estrategias a utilizar con la plasticidad de ajustarlas a cambios imprevistos,

4.     la disposición clara de las imágenes motrices de la ejecución pretendida

5.     la constante búsqueda del auto-control energético de sí en cada situación.

Pero desde ya, esta integración no se logrará con un entrenamiento exclusivamente motor.

“Las habituales especializaciones precoces pueden alcanzar éxitos fugaces, episódicos y accidentales, más nunca inscriben sus resultados en un desempeño excepcional y trascendente.”

Bibliografía

El artículo presentado es Psicomotricidad y alto rendimiento, editado por da Fonseca en el libro Psicomotricidad.  Ed. Trillas -  México - 2005

AJURIAGUERRA, 1974. Manual de psiquiatría Infantil. Ed. Masson. Paris

BRUNER, 1970. The growth and structure of skills.  Academic Press. Londres

FONSECA, 1992. Manual de Observación psicomotora. Noticias. Lisboa.

LINDSAY, NORMAN, 1973. Human information processing. Academic Press

Londres.

LURIA , 1975. El cerebro en acción. Penguin. Londres

WALLON, 1982. Los orígenes del carácter. Nueva Visión. Buenos Aires 

Prof. Beatriz Pérez

faep@prodigy.net.mx