ACERCA DE LA MOTIVACION EN
EL DEPORTE
Ps. Laura Tallano (*)
Cuando hablamos de motivación nos referimos a aquellos factores de la
personalidad, variables sociales y de conocimiento que entran en juego
cuando un sujeto realiza una tarea y que dirigen su conducta hacia una o
unas metas fijadas.
Los motivos por los cuales un sujeto hace deporte
pueden ser divididos en internos, cuando ponen su acento en el placer
o en la evitación de malestar y en externos cuando se refieren a las
retribuciones económicas, la fama, etc. Ambos motivos pueden interactuar
creando un estado de motivación que lleva al deportista a alcanzar o superar
los objetivos propuestos. Puede ocurrir que el deportista comience la
práctica del deporte por motivos internos y luego comiencen a aparecer
factores externos que se convierten en motivos externos (el profesionalismo
sería el ejemplo más sobresalientes). También existe la posibilidad que lo
desborde tanta estimulación y sufra un desequilibrio que no pueda controlar,
allí aparecen las bajas de rendimiento sin causa aparente, las lesiones o el
abandono del deporte.
Con respecto a las metas, a las cuales se
hace referencia en la definición, se pueden plantear desde dos
orientaciones, por un lado las de habilidad, que se sustentan en
demostrar el grado de dominio del aprendizaje de una tarea, o sea percibir
cada vez un grado mayor de maestría. El sujeto se juzga en relación a él
mismo. No importa el puesto, importa la forma. Y por el otro lado las de
competición, que consiste en la comparación del rendimiento del
deportista en relación a los otros. El sujeto se juzga en relación a sus
semejantes. Importa más el puesto que la forma, aunque ello no implica que
la forma no interese. En estas dos orientaciones cabe marcar que existen
también metas múltiples y colaterales, que tiene que ver con
subprocesos o sea con rendimientos parciales, competencias intermedias y con
el desenvolvimiento social, o sea con la integración al grupo de pares,
reconocimiento público, etc.
El trabajo con estas metas se vería plasmado en
la fijación de objetivos, a corto, mediano y largo plazo, que tiene
que ser consensuado entre el entrenador y el deportista o el equipo,
manejándolos con las expectativas adecuadas a las posibilidades de
rendimiento del sujeto.
Se pueden enumerar otros factores que intervienen
en la motivación, a saber :
·
Papel de los padres y
de los entrenadores :
quienes en muchas oportunidades condicionan la actuación del deportista, con
la realización de comentarios o la administración de información en forma
inadecuada, ya sea sobre los resultados obtenidos o sobre el proceso de
entrenamiento.
·
La percepción :
que el deportista hace de su actuación, y ello en relación directa a la
cantidad de esfuerzo empleado. A menor cantidad de esfuerzo empleado para
una buena actuación, la valoración del rendimiento será positiva, lo que
habitualmente lleva a una mejora en los niveles motivacionales.
·
Clima motivacional :
que generan los entrenadores ya sea en el entrenamiento como en la
competencia, dando determinadas indicaciones, recompensas y expectativas.
Para ello es importante que el entrenador conozca cómo reaccionan cada uno
de los deportistas frente a las diferentes situaciones y que conductas son
las que conviene seguir (por ej. : gritos, alientos, retos, etc.).
·
La significación del
resultado obtenido :
la información sobre el resultado afecta a las expectativas sobre los
futuros triunfos y fracasos. Muchas veces se asume que ganar y perder son
sinónimo de éxito y fracaso respectivamente y ello no es tan así. Se puede
tener éxito aunque se pierda, si el nivel en que se llevó a cabo la
competencia estaba dentro de los objetivos previstos o los supera. Al igual
que se puede ganar una competencia sin haber tenido una buena actuación, lo
que quedaría más del lado del fracaso.
·
La identificación con
los ídolos : el querer
“ser como” pone en movimiento al deseo y por lo tanto puede ser motivante,
ya sea en el inicio de la vida deportiva como en todo su transcurso.
Los factores hasta aquí mencionados se pueden
sumar a algunas otras variables que el entrenador puede disponer para
mantener un nivel óptimo de motivación en los deportistas que tiene a su
cargo. Tanto la comunicación de la planificación de entrenamientos y
competencias, como la creatividad en los entrenamientos y el
sostenimiento de un nivel adecuado de ansiedad son variables
fundamentales que deben ser tenidas en cuenta durante todo el proceso
deportivo.
El trabajo con objetivos de rendimiento en
los entrenamientos, ya sea que los propongan los deportistas o que puedan
pronosticar sobre os objetivos propuestos por los entrenadores o la
realización, cerca de la competencia más importante de lo que se denomina
el entrenamiento irrepetible, asimilando las características del
entrenamiento a lo que va a ser la competencia. Estas son ejercitaciones
fáciles y posibles de ser utilizadas como herramientas para la motivación.
Dichos objetivos de rendimiento también pueden ser utilizados durante la
competencia, ya sean las denominadas “fáciles” o las denominadas
“difíciles”.
Hay que tener en cuenta la problemática
del entrenador en relación a la motivación, y aquí cabría la pregunta : ¿
Qué motivó a ese sujeto a ser entrenador ?. Hay una gran posibilidad que la
respuesta a esta pregunta se relacione con la continuidad de la vida
deportiva, fundamentalmente en que la mayoría de los entrenadores son
ex-deportistas y por lo tanto teniendo una relación directa con la
problemática del retiro del deportista.
La continuidad del entrenador en una
institución seguramente estará supeditada al éxito que obtenga. Pero aquí se
volvería a las diferentes concepciones de éxito.
Popularmente un entrenador es bueno
cuando gana pero las instituciones tienen, o deberían poder, abstraerse de
esta “creencia popular”, evaluando las diversas características que hacen de
ese sujeto un buen entrenador.
El tema del entrenador es muy largo y
complejo, ello llevaría a otro escrito.
Como conclusión final habría que poder
pensar que únicamente profesionales idóneos y capacitados son los que tienen
que estar en contacto con los deportistas, ya que son los actores
principales del deporte y sin ello no habría deporte posible al que
dedicarse.
(*) Psicóloga dedicada a la Psicología del Deporte
ltallano@infovia.com.ar
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