El presente trabajo
es un aporte a una investigación que lleva a cabo el Sr. Luis Alberto
Alveiro de la ciudad de Madrid – España en el Departamento de Educación y
Formación del Profesorado de la Universidad Autónoma de Madrid, bajo la
Dirección del Profesor Juan Luis Hernández y goza del patrocinio de la
Federación Madrileña de Natación.
Entre otros
expertos que participan de la presente investigación, menciono al Prof.
Fernando Navarro Valdivieso, Antonio Oca García. Juan Antonio Moreno y
Víctor Maya.
Competencias Laborales del Educador Acuático en la Etapa de Iniciación a la
Natación Competitiva.
Prof. Raúl Strnad - Argentina
Como inicio de esta
presentación, es mi idea plasmar, más allá de los elementos constitutivos de
esta competencia laboral (Habilidades – Conocimientos – Actitudes), a la
vista de cualquier ser humano, un marco filosófico que debe ceñir todo tipo
de conducta educativa por parte del agente en estudio, EL EDUCADOR.
Uno nunca deja de
mantener la búsqueda del ideal como educador, y en este caso, también de
formador del deporte en cuestión.
Este ideal se
fundamenta en los elementos que compete al educador a los fines de poder
llevar a cabo el proceso enseñanza/aprendizaje con éxito, y que la comunidad
deportiva en la que este individuo desarrolle sus actividades, pueda gozar
de las enseñanzas y de los tesoros del que “sabe”.
Estos “tesoros” se
utilizarán en post de una mejora en la habilidad gestual deportiva, y ,
unidos a los procesos biológicos del crecimiento y al entrenamiento
metabólico que corresponda, en un futuro no muy lejano, pueden desarrollar
esas potencialidades que estos deportistas poseen.
Pero no siempre
podemos disponer de la máxima cuantía de estos elementos constitutivos,
situación que puede ser mejorada gracias a las posibilidades que otorga la
tan mentada “inteligencia emocional”, y que no se trata, precisamente, de un
sinónimo de “coeficiente intelectual”, sino de su complemento.
Si bien el
“conocimiento, las habilidades y las actitudes” para plasmar los diferentes
estadios del proceso académico son elementos indispensables para que un
docente sea denominado “DOCENTE”, hay otros elementos que juegan a la par,
y que poseen una gran importancia.
Según Daniel
Goleman en su publicación,”La Inteligencia Emocional”, deja establecido
porqué es prioritario acrecentar la “Inteligencia emocional” para poder
aprovechar el “coeficiente intelectual” y cualquier otra habilidad,
revelándonos ciertos datos que nos abre la mente a otras instancias del
acerbo profesional como educadores.
“…En cierto
sentido, tenemos dos cerebros, dos mentes y dos clases de inteligencia: la
racional y la emocional. Nuestro desempeño en la vida está determinado por
ambas. Lo que importa no es solo el cociente intelectual sino también la
inteligencia emocional.
En efecto, el
intelecto no puede operar de manera óptima sin la inteligencia emocional.
Por lo general la complementariedad del sistema límbico y la neocorteza, de
la amígdala y los lóbulos prefrontales, significa que cada uno de ellos es
un socio pleno de la vida mental. Cuando estos socios interactúan
positivamente, la inteligencia emocional aumenta, lo mismo que la capacidad
mental”
¿Qué es la
inteligencia emocional?: “nos permite tomar conciencia de nuestras
emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones
y frustraciones que soportamos en el trabajo, incrementar nuestra capacidad
de empatía y nuestras habilidades sociales, y aumentar nuestras
posibilidades de desarrollo social”.
(Ref. *1)
Como observamos,
empezamos a encontrar más datos que hacen a la formación y competencia del
docente a cargo de futuros deportistas. No basta con ser un excelente
preparador técnico en el desarrollo de metodologías, o del otorgamiento de
estímulos físicos para desencadenar modificaciones fisiológicas,
El área de trabajo
en cuestión, “iniciación a la etapa competitiva”, conlleva un sinnúmero de
otros aspectos que descubrimos a partir de no solo cualificar o cuantificar
aspectos técnicos/metodológicos.
James Counsilman
(USA), en sus recordatorios de los años 70 nos enseñaba conceptos muy
fuertes más allá de la profundidad de su conocimiento en la técnica de
estilos y entrenamiento fisiológico. Se preguntaba cual es el mejor
entrenador, ¿el de mejor personalidad, el más inteligente, el de mejor
gestión con su equipo, el que tiene capacidad de dirección, etc.? (Ref. *2)
Sin lugar a dudas
todos estos elementos conjugados determinarían el mejor entrenador, pero un
elemento es fundamental por sobre todos, LA INTELIGENCIA, esta tiene que ver
con el ÉXITO.
Pero la
inteligencia tiene que ver con lo racional, y esta es equivalente a
COEFICIENTE INTELECTUAL.
Para obtener éxito
en diferentes proyectos en la vida, según estudios y mediciones, sólo el 20%
estaría dado por un destacado “Coeficiente Intelectual” y el 80% restante
son atribuidos a otras fuerzas.
En su mayor parte,
el lugar que uno ocupa definitivamente en la sociedad, está determinado por
factores no relacionados al Coeficiente Intelectual”. (Daniel Goleman.)
Estas fuerzas son:
-
Capacidad para
motivarse
-
Persistir frente a
las adversidades y decepciones.
-
Controlar los impulsos.
-
Regular el humor.
-
Evitar que los trastornos disminuyan la
capacidad de pensar.
-
Mostrar empatía y abrigar esperanzas.
“La inteligencia
académica no ofrece prácticamente ninguna preparación para superar los
trastornos u oportunidades que acarrea la vida”
(Ref. *1)
Además de un
coeficiente intelectual apropiado, es imprescindible poseer otras
“inteligencias”, de las cuales se puede reconocer variados tipos, entre 18 a
20 clasificaciones, y de las cuales podemos mencionar dos muy importantes:
-
Inteligencia social.
-
Inteligencia
intrapersonal, que determinan tres tipos de capacidades en el educador:
-
Capacidad de
liderazgo
-
Capacidad para
cultivar relaciones
-
Capacidad para
resolver conflictos.
Por lo tanto
tenemos ya un mundo nuevo, y a la vez diferente en cuanto al entorno de la
persona de estudio en cuestión. Los elementos constitutivos que hacen a su
competencia a saber: el
conocimiento,
las habilidades
y de su actitud
frente a…,
armonizan de mejor manera a partir de su contención con un tipo diferente de
argumento, una “inteligencia diferente”.
CONOCIMIENTO.
Según la visión científica/técnica lo cual nos atañe, la podemos definir
como: “el conjunto organizado de
datos e
información destinados a resolver
un determinado
problema”. (Ref. *3)
Es prioritario
instalar en la mente de un futuro docente que los procesos de desarrollo de
un deportista, transitan por carriles universalmente aceptados. La comunidad
de técnicos formadores de jóvenes nadadores que pertenecen a países
desarrollados suelen disentir con ciertas premisas metodológicas basadas en
filosofías y políticas deportivas. Estas políticas, en general, se basan en
dos vertientes filosóficas mundiales: la primera a veces denominadas de
exterminio de nadadores (dada su gran población), y otra de mayor
contención.
El docente de
nadadores que se inician en la competencia, debe entender sobre los
diferentes programas que existen, y principalmente, al que está sometido
bajo las reglas de su Federación. No siempre éste es bueno para el
desarrollo progresivo de nadadores y por sobre todo para la permanencia en
la actividad del joven nadador.
La existencia
de pruebas anaeróbicas fuera del contexto de la edad del niño, conllevan a
corto plazo al tan mentado “abandono precoz” en la mayoría de los casos.
Lo que muchas
veces sucede es que lo que se hace en la semana de trabajo en la piscina, en
el mes y en el año está determinado por los objetivos y las necesidades
competitivas que tiene el nadador, y entonces de este modo planifica el
entrenador. Existen entrenadores ética, filosófica y pedagógicamente
formados y que no se exceden en cargas de trabajo en niños/as prepúberes.
Felizmente, estos entrenadores existen, pero no son la mayoría, ya que el
entrenador esta sometido a presiones de padres-dirigentes de nadadores
jóvenes, que lo obligan a obtener puntos y ganar carreras en diferentes
eventos.
Hay algo
importante que debemos entender y se relaciona al hecho del respeto por el
otro, “nuestro alumno” (inteligencia social). Este no es un mero número que
pertenece a nuestro equipo y que en el futuro puede generarnos ciertas
oportunidades y posicionamiento social.
El
conocimiento que debemos atesorar, a partir del hecho educativo que se
posibilita en la interacción de docente/alumno, debe partir de la premisa de
la FILOSOFIA antes que de la METODOLOGIA.
Dijo en una oportunidad el famoso entrenador de la
Universidad de Indiana – USA, (…retírenle la
zanahoria al burro). Si no hay pruebas anaeróbicas lactácidas (100 - 200 m),
en prepúberes, nadie debería entrenar para distancias que no existen; al
menos se bajaría la carga anaeróbica significativamente. Recordemos que la
maduración anaeróbica se desarrollar con la maduración sexual (y lleva 3-4
años entre los 12 y los 16 años en mujeres; y entre los 14 y los 18 años en
varones). (Ref. *4)
Recordemos también que las cargas anaeróbicas lactácidas
de entrenamiento y competencia producen DOLOR – ANGUSTIA - AGONIA, y esto
sumado a la ESPECIALIZACION TEMPRANA y a la presión psicológica, son las 3
causales principales (entre 15 factores), al abandono precoz de la
natación.
Veamos ahora las 7 reglas de oro del
CONOCIMIENTO que debe poseer un
educador de un programa de iniciación competitiva.
1. El sistema osteomioarticular forma parte de más del 50 %
de la masa corporal total, por lo que deducimos que es imposible un adecuado
crecimiento y desarrollo sin actividad física.
En el deporte, junto a otros factores como la nutrición y el
crecimiento posibilitan una mejor calidad de vida, pero el uso inadecuado de
este sistema ostemioarticular, o el sobreuso de estas estructuras puede
provocar efectos adversos y a veces irreversibles.
Es importante que los futuros entrenadores reciban una
formación superior y sistemática para ver los aspectos vinculados con las
respuestas fisiológicas del organismo frente al estímulo y al estrés
producido por la actividad física, destacando la importancia que la misma
tiene sobre el proceso de crecimiento, desarrollo y maduración del niño o
futuro adulto.
2. Simultáneamente al crecimiento y desarrollo del sistema
nervioso, los aparatos osteomioarticular como así también el
cardiorrespiratorio y el digestivo y renal, siguen una curva de diferentes
características que se caracteriza por un acelerado crecimiento en los dos
primeros años de vida, seguida de una meseta suavemente ascendente en la
etapa preescolar y escolar, y un pico de aceleración en la pubertad.
Las funciones coordinativas necesitan de una estructura
estable sobre la cual desarrollarse dado que no es posible lograrlo sobre
estructuras que se encuentran en rápido crecimiento y modificación
constante. Es por ello que encontramos una marcada incoordinación motriz en
los dos primeros años de vida y en la pubertad.
3. El aparato muscular necesita para realizar su función de
contracción, de la energía proveniente de los fosfatos de alta energía como
el ATP y la PC. Las enzimas encargadas de la degradación y reconversión
ATPasa y Creatinfosfoquinasa (CPK), se encuentran en el músculo desde el
comienzo de su formación, y son suficientes por si solas para una actividad
muscular que no supera unos pocos segundos.
Estas sustancias deben ser repuestas a través de la
degradación de sustancias energéticas provenientes de alimentos, como el
glucógeno muscular que se transforma en glucosa… glucólisis anaeróbica.
Este fenómeno de obtención rápida de alta energía depende de
dos enzimas como la PFK y la DLH, las cuales no alcanzan niveles óptimos
hasta después de la pubertad.
Para el uso y conjunción de todas estas capacidades es
imprescindible un aparato osteomioarticular bien desarrollado y un sistema
nervioso con todas sus funciones reflejas y superiores correctamente
desplegadas.
4. CAPACIDADES MOTORAS.
Capacidad de fuerza: es la capacidad de producir tensión por
parte del sistema muscular.
Se divide en Ff. Mx, FF veloz, y Ff resistente.
Esta fuerza evoluciona y se incrementa con la edad, como
consecuencia de la maduración del sistema neuromuscular, del aparato de
sostén y de la producción hormonal.
En los prepuberes el aumento de la fuerza se debe a factores
neurológicos (aumento de las unidades motoras activadas y mejoría de la
coordinación motora y la destreza), y no a la HIPERTROFIA MUSCULAR.
Recién después de la pubertad puede realizarse un adecuado
entrenamiento de la máxima fuerza.
5. CAPACIDAD DE RESISTENCIA
Capacidad Aeróbica.
Es el ritmo al que el
metabolismo suministra energía a partir de la obtención de ATP (oxidación
de carbohidratos y grasas a CO2 y agua.).
Hasta los 4 años los niños no se encuentran aptos para el
trabajo físico de características prolongadas, debido a que la escasa
coordinación neuromuscular genera dispersión de energía y precoz aparición
de la fatiga.
El período ideal para el mayor desarrollo de la capacidad
aeróbica es la etapa escolar 9 a 10 años.
Capacidad anaeróbica:
Provee energía por
mecanismos no oxidativos (glucólisis anaeróbica). Interviene en ejercicios
de alta intensidad y corta duración, ya que de prolongarse la misma conlleva
a una acidosis que provoca la disminución de la intensidad.
Es una capacidad muy limitada en la infancia ya que es muy
reducida la capacidad para derivar la glucosa a piruvato y lactato, por
déficit de PFK y LDH.
La edad ideal para el desarrollo de la capacidad anaeróbica
se ubica en la primera fase del desarrollo puberal con las bases aeróbicas
ya estructuradas, por esto se desaconsejan los esfuerzos de máxima
intensidad y corta duración entre 10” y 120”.
Capacidad de Velocidad.
Es la capacidad para realizar acciones motrices de
máxima intensidad y en tiempo mínimo. Usa como sustratos ATP y la PC del
músculo en
esfuerzos máximos
y menos de 10”.
Es una capacidad que debe formarse en edades precoces en la
infancia, principalmente en el período escolar, dado que el contenido de ATP
y PC es levemente inferior a la del adulto, y los niños disponen de una
capacidad de utilización elevada.
Esta capacidad está sensiblemente condicionada por el
desarrollo neuromuscular, y su evolución se encuentra ligada estrechamente a
la del SNC, el cual alcanza su estabilización evolutiva al iniciarse la
pubertad.
6. CAPACIDADES DE COORDINACION: Se entiende por esto a
aquellas referidas a la organización, regulación y control del movimiento.
Se utilizan para ello los analizadores táctiles, visuales,
estáticos dinámicos, acústicos y cinestésicos o propioceptivos. Comprende
las capacidades de acoplamiento y combinación de movimientos, de orientación
témporo/espacial, de equilibrio estático/dinámico, anticipación motora y
generación de nuevos movimientos.
En la etapa preescolar se observa un afinamiento progresivo
de las habilidades motoras.
Al final de esta etapa los niños pueden participar de juegos
grupales teniendo en cuenta estas capacidades motoras y coordinativas.
Durante el período escolar se caracteriza por la presencia de
una actividad física vigorosa, con progresivo aumento de la destreza.
7. CRECIMIENTO.
Está determinado por el aumento de la longitud de los huesos; los ligamentos
y las unidades músculos esqueléticas se elongan en repuesta a este
crecimiento longitudinal.
La elongación secundaria al crecimiento óseo trae como
consecuencia una disminución de la flexibilidad. Concomitantemente la
hormona de crecimiento produce un aumento de la masa muscular y por
consiguiente, de la fuerza misma.
Períodos de crecimiento rápido, tal como la explosión puberal
de la adolescencia pueden causar aumento sustanciales de tensión
músculo/tendinosa en zonas cercanas a las articulaciones, con la
subsiguiente pérdida de flexibilidad y un aumento potencial de la
disposición a lesiones.
Cuando el niño practica deportes y entra en la pubertad, debe
ser guiado hacia un trabajo que aumente la flexibilidad o que disminuya su
entrenamiento.
La importancia de la flexibilidad en el músculo y tendón del
joven debe ser enfatizada. (Ref. *5)
No existe
proceso metodológico sustentable y digno si no se tiene conocimiento sobre
el marco teórico o filosófico que lo debe posibilitar. El educando es
merecedor que estos conceptos sean vertidos sobre él, a la vez que su
entrenador mantenga una línea prudente y ética más allá de lo acertado o no
de las políticas y programas de pruebas..
El educador
debe entender e imbuirse en estas mieles filosóficas:
·
debe respetar este proceso
académico del aprendizaje de los gestos deportivos, atendiéndose al
APRENDIZAJE - FIJACION Y AUTOMATIZACION;
·
la adquisición de estos gestos
y/o técnicas deben llevarse a cabo en el tiempo y en procesos de maduración
adecuados;
·
no se pueden avanzar hacia
nuevas situaciones técnicas superiores sin haber adquiridos primeramente las
destrezas simples;
·
los procesos de desarrollo
metabólicos y técnicos deben estar encasillados dentro de lo que se denomina
FASES SENSIBLES DEL DESARROLLO.
Luego hará
irrupción la metodología, con los caminos, con sus condimentos técnicos y
fisiológicos, pero basados en el concepto filosófico y en las estrategias de
desarrollo pertinentes.
Son numerosos
los puntos a mencionar en el tema CONOCIMENTO, pero éste debe estar
acompañado y avalado por una actitud inteligente y comprensiva de la
realidad.
ACTITUD.
Tamaña palabra
que involucra un gran concepto de vida. Como hemos y estamos observando, la
interrelación constante entre los componentes de la competencia laboral, no
pueden ser abordados de manera única, sino que cada una de ellas se van
apoyando en las otras.
Veamos algunas
connotaciones que hacen a este estado psicológico y son parte integral de un
todo; de un todo que armoniza a la obtención de objetivos educativos en este
caso, afianzados en una filosofía y metodología del proceso
educador/educando.
Todas las personas tienen
actitudes que dan como resultado tendencias a responder positiva o
negativamente ante otra persona, ante un grupo de personas, ante un objeto,
ante una situación que comprende objetos y personas, ante una idea.
La
podemos definir como: "Son
los sentimientos y supuestos que determinan en gran medida la perfección de
los empleados respecto de su entorno, su compromiso con las acciones
previstas y, en ultima instancia su comportamiento...” (^5) (Keith Davis,
Comportamiento humano en el trabajo. Mc. Graw Hill).
El término "actitud" ha sido
también definido como "reacción afectiva positiva o negativa hacia un
objeto o proposición abstracto o concreto denotado". (Ref. *3)
Las actitudes son aprendidas. En
consecuencia pueden ser diferenciadas de los motivos bio_sociales como el
hambre, la sed y el sexo, que no son aprendidas. Las actitudes tienden a
permanecer bastantes estables con el tiempo. Estas son dirigidas siempre
hacia un objeto o idea particular. (Ref. *6) (UNIVERSIDAD NACIONAL PEDRO
HENRIQUEZ UREÑA UNPHU), postgrado en Gerencia. Santo Domingo, Rep.
Dominicana 2002).
Las actitudes se componen de 3
elementos:
1.
Lo que piensa
(componente
cognitivo), Ligado a como han evolucionado su
razonamiento íntimamente unido a la evolución de su conocimiento.
2.
Lo que siente
(componente
emocional), a partir de la valoración que el
docente le da al conocimiento y al entorno filosófico.
3.
Tendencia a
manifestar los pensamientos y emociones
(componente conductual),
a partir de los puntos 1 y 2 anteriormente citados, el
docente expresará en actos académicos y conductas propias, todo su caudal
cognitivo.
Si bien
el docente al frente de grupos de iniciación deportiva y/o competitiva, es
una persona allegada a la actividad, en muchas oportunidades nos encontramos
con algunos que solamente están al frente de un grupo por una necesidad
económica, con la lógica posibilidad de una falta de COMPROMISO Y
SENTIMIENTO para con la actividad y sus miembros.
A partir
de allí vemos que la situación de la ACTITUD varía y, connotaciones como la
emoción y los pensamientos, pueden dar origen a diferentes comportamientos
ante el grupo
1.
Actitud negativa ante el
grupo o algún individuo del mismo, despreciando todo tipo de valores
educativos y conductuales.
2.
Actitud positiva ante el
grupo, generando el desarrollo de valores tanto personales, como educativos.
3.
Actitud emotiva: cuando
la relación entre las personas están imbuidas de afectos, y cuando el afecto
aflora entre en conductor y sus dirigidos, tocando el estrato emocional de
ambas. Se basa en el conocimiento interno de las otras personas.
4.
Actitud desinteresada:
el educador no se preocupa, ni exclusiva ni primordialmente, por el propio
beneficio, sino que tiene su centro de enfoque en la otra persona, la cual
no es considerada como un medio o instrumento, sino como un fin.
5.
Actitud manipuladora:
solo ve al otro como un medio, de manera que la atención que se le otorga
tiene como meta la búsqueda de un beneficio propio.
6.
Actitud interesada:
Puede considerarse como la consecuencia natural de una situación de
indigencia del sujeto: cuando una persona experimenta necesidades
ineludibles, busca todos los medios posibles para satisfacerlas; por ello ve
también en las demás personas un recurso para lograrlo.
5.
Actitud integradora:
La comunicación de sujeto a sujeto, además de comprender el mundo interior
del interlocutor y de buscar su propio bien, intenta la unificación o
integración de las dos personas o del grupo en general. (Ref. *7)
Ahora bien, existe un aspecto muy
importante relacionado a la ACTITUD y es lo que denomino COMPROMISO.
Una actitud positiva, integradora,
emotiva, etc., cargada de valores que serán trampolín para el propio
desarrollo y bienestar del docente y por consiguiente hacia sus dirigidos,
no puede estar exenta o acompañada de un ACTO DE COMPROMISO.
Ese compromiso que primeramente
nace con uno mismo de desear llevar adelante el programa de desarrollo
académico/técnico/fisiológico de su equipo; ese compromiso que luego se
traslada hacia sus alumnos en el deseo de superación deportiva, y por sobre
todo de inculcarles valores de vida que van más allá de lo deportivo, pero
que usa al deporte en cuestión, como medio para el logro.
COMPROMISO tiene una connotación
de CONTRATO, es a mi consideración lo más importante de este juego de
personas e intereses. Es un contrato que no tiene firmas, sino un contrato
de palabras, moral intrapersonal y entre los individuos componentes del
equipo.
Para finalizar con esta
competencia denominada ACTITUD, después de haber hurgado un poco más en el
conocimiento universal, quedaría respondernos algunas preguntas.
¿Cuáles son mis actitudes ante el
trabajo y ante la vida?, ¿ante el aprendizaje y la enseñanza?, ¿Y ante mi
mismo, mis capacidades y mis oportunidades de contribuir?, ¿existen
actitudes y paradigmas más productivos que pudiera adoptar y me ayudaran a
obtener mejores resultados?
Además de la diferencia que
implican estas actitudes en su propia vida, pensemos en la diferencia que,
con el tiempo, pueden implicar en la vida de sus educandos.
HABILIDADES.
“La
habilidad es la
destreza para ejecutar una cosa o
capacidad y disposición para negociar y conseguir los objetivos a través de
unos hechos en relación con las personas, bien a título individual o bien en
grupo”. (Ref. *8).
Bien
podría afrontar este concepto en la base de la habilidad que debe poseer en
educador para establecer un programa criterioso de desarrollo
técnico/fisiológico en nadadores jóvenes o de inicio competitivo.
El
paralelismo que implica desarrollar las bases en establecer nuevas maestrías
gestuales en las diferentes modalidades estilísticas, y al mismo tiempo
continuar e ir incrementando paulatinamente las bases fisiológicas de los
diferentes metabolismos, es realmente un desafío importante, dado que debe
ir enmarcado en un macrociclo de entrenamiento.
Esta
habilidad que debe poseer el entrenador de grupos de diferentes edades, es
primordial, y la ubicaríamos dentro de un contexto técnico, pero mi deseo es
enfocar el problema desde otro punto de vista que por ser un elemento “no
técnico”, no deja de tener relevancia.
Ahora bien, hemos descubierto que
poseemos conocimiento, que tenemos una actitud determinada para brindarlo,
pero mi pregunta es, ¿con que destreza o habilidad cuento para pode
transmitir mi mensaje?, ¿Qué destrezas o habilidades necesitaré en el futuro
que no poseo actualmente?, ¿hasta que punto me implico en actualizar mis
destreza o habilidades?.
Existen en nuestra profesión
posibilidades ciertas e ineludibles de interactuar con los diferentes
actores del proceso educativo. Uno de esos actores son los padres,
verdaderos baluartes del programa ya que son los que aportan la materia
prima, sus hijos.
Otro actor es el dirigente de
nuestra Institución, quien es quien nos contrata para llevar a cabo el papel
de educadores de los deportistas.
El nadador es un actor
prioritario, ya que estamos en contacto muchas horas del día y es nuestro
deseo levarlo a obtener sus más preciados sueños, más allá de la otra tarea
educativa que realizamos en post de la obtención de una persona sana,
educada y preparada para la vida.
Hay algunas precisiones que
debemos hacer a los fines de poder entender esta competencia que de alguna
manera cerraría o englobaría el concepto final de los atributos docentes.
Podemos mencionar tres tipos de
habilidades:
1. Habilidades técnicas:
involucra el conocimiento y experiencia en determinados procesos, técnicas o
herramientas propias del cargo o área específica que ocupa.
2. Habilidades humanas:
se refiere a la habilidad de interactuar efectivamente con la gente.
3. Habilidades conceptuales:
se trata de la formulación de ideas - entender relaciones abstractas,
desarrollar nuevos conceptos, resolver problemas en forma creativa, etc.
El educador haciendo uso de su conocimiento sobre el tema
natación, deberá resolver los problemas de la implementación de técnicas
específicas de enseñanza, orientadas a los grupos bajo su responsabilidad.
Cada situación técnica o construcción fisiológica, tendrá
su propio programa de desarrollo. Las etapas de la metodología del
aprendizaje técnico (MAT), deberán respetarse en cuanto tenga a mano el
conocimiento de las FASES SENSIBLES DEL DESARROLLO. Asimismo se deberá poner
atención para no invertir tiempo en desarrollos fisiológicos alejados e
inoportunos de acuerdo a la realidad madurativa del niño, evitando
malograrlo, tanto físicamente como psicológicamente.
El manejo de técnicas conductivas, como la de estar en
posesión de la última información concerniente a formas de nados, giros,
salidas y estrategias competitivas para la edad, es tan primordial e
importante como también lo es la posibilidad de transmisión de los
conceptos vertidos.
Este es quizás uno de los nudos gordianos más importantes
del fenómeno educativo. ¿Cuántas veces hemos estado frente a un Master de
una disciplina que nos interesa, pero no logramos captar su conocimiento?.
En esas oportunidades, el hecho comunicacional no se produce y el disertante
queda entrampado en su propia sabiduría sin poder transmitir todo lo que
sabe y desea.
El saber por parte de un docente, no siempre implica
educar; educar implica poder transmitir el conocimiento y que este genere un
cambio de conducta en quien lo recibe, y este es un cuello de botella que,
de no lograrlo, puede malograr todo el proceso de enseñanza/aprendizaje.
Considero que el técnico/docente debe entender en técnicas
de natación, entender en procesos y desarrollos, pero básicamente cuando uno
decide tender líneas de comunicación, estas deben ser analizadas
previamente, orientadas al nivel de entendimiento del grupo en cuestión y
trasmitidas dentro de los códigos entendibles del grupo.
El concepto técnico de “la brazada de estilo crol en su
trayectoria tridimensional generando búsquedas de aguas quietas en
diferentes profundidades”, como la entendemos en los libros escrita por
un entrenador para entrenadores, no puede ser transmitida de la misma forma
a los alumnos. En entrenador técnico deberá decodificar esta dura
interpretación literaria y ponerla al alcance interpretativo de los menores,
caso contrario quedará, esta información, como una mala información.
De esto se trata la habilidad humana de la interacción y
de la habilidad conceptual para hacer parecer los principios difíciles en
conceptos fáciles de interpretar.
Considero que estas son las habilidades necesarias más
allá de otras consideraciones que competen al educador, teniendo en cuenta
que habrán algunas amenazas que el mismo deberá determinar con la
metodología DAFO (DEBILIDADES, AMENAZAS, FORTALEZAS Y OPORTUNIDADES).
En el estudio introspectivo que el docente se haga con
esta metodología, podrá encontrar que sus amenazas o debilidades deberán ser
tenidas en cuenta para morigerarlas con el devenir del tiempo, a la vez de
potenciar sus virtudes y fortalezas:
-
La ansiedad que le proyecta su trabajo
a los fines de poner al equipo en instancias competitivas.
-
Las presiones que ejercen otros actores
por fuera del natatorio.
-
Su quizás inexperiencia al principio de
su ciclo como docente a cargo, y no tener en claro el marco filosófico
que condiciona el proceso.
-
Su timidez, su arrogancia, su
autoritarismo, su permeabilidad a las presiones, son amenazas que deberá
entenderlas y corregirlas con premura, ya que de esto depende que su
mensaje llegue.
-
El potenciar las fortalezas que
devienen con su persona y su historia, unidas al crecimiento intelectual
y experiencia, no es un dato menor a tener en cuenta.
Por último, el conocimiento de esta metodología DAFO, nos
dará la oportunidad de una mejora muy sensible en nuestras habilidades a
saber:
-
Apoyarse en los puntos fuertes de
nuestras habilidades.
-
Corregir o disminuir nuestros puntos
débiles de nuestras habilidades.
-
Neutralizar las amenazas que debilitan
o afectan nuestras destrezas o habilidades.
-
Aprovechar las oportunidades que
brindan las propias habilidades para con el desarrollo del proceso.
A partir del conocimiento, de la
actitud deseada y de la habilidad para llevar a cabo el programa, el docente
comienza a ser creíble ante sus alumnos y la comunidad que lo rodea. El
constante intento de mejorar en las competencias laborales, lo que los
japoneses denominan Kaizen (mejora continuada), lo hará un mejor
docente.
Referencias bibliográficas.
* 1. Daniel Goleman, “La
inteligencia emocional”, Edic. Javier Vergara.
* 2. James Counsilman, “Natación,
ciencia y técnica, Edit. Heracles.
*
3.
Enciclopedia Wikipedia.
Definición.
* 4.
Dr. y Fisiólogo Deportivo Juan Carlos Mazza
– Argentina.
* 5. Clinics in sports medicine, Vol. 7 Nº 3 - Moore Kl. Embriología
clínica.
* 6. (UNIVERSIDAD NACIONAL PEDRO
HENRIQUEZ UREÑA UNPHU), postgrado en Gerencia. Santo Domingo, Rep.
Dominicana 2002).
* 7.
Psicología
PAPALIA, DIANE E.; Mc Grawhill; Psicología Whittaker, James O., Mc Grawhill;
Una psicología de hoy Cerda Enrique).
* 8.
http://es.wikipedia.org/wiki/Habilidad").
Su opinión