¿Es el momento oportuno para cambiar de entrenador?
Prof. Raúl Strnad
Siempre ha sido un tema que me motivó investigar, sobre el momento que el
nadador decide cambiar entrenador.
Es
el día que en la mente del deportista se lleva a cabo la toma de decisión de
realizar un cambio radical en su vida de relación con “su entrenador
estacional o de toda su vida deportiva”, y es el día donde el entrenador
siente perder, quizás, "su joya más preciada" u algún otro miembro de su
equipo, producto de su laborioso trabajo en años.
No
es grata esta situación, para ninguna de los dos, pero conforma partes de
las situaciones que se pueden desarrollar dentro de la dinámica de un
equipo.
Considero que la situación que se desencadena, lleva aparejado para ambos o
para uno de los sujetos en juego - entrenador/nadador-, un aspecto emocional
muy intenso, donde muchas veces quedan melladas las relaciones.
Lo
inteligente por parte del entrenador, es comprender porqué se llegó a esta
instancia, donde no hay retorno, y considere que el será casi siempre,
responsable de todas las conductas de los miembros de su equipo.
El
entrenador es el guía, educador, conductor, forjador de voluntades etc.; el
será a la persona que tanto padres como nadadores tendrán como referente
para el desarrollo tanto deportivo como de integral de la persona.
Algo sucedió para que se llegara a este estado de cosas, algo salió de la
órbita del control del entrenador, algo no supo manejar en tiempo y forma a
los fines que pudiera retomar ese control perdido, algo no supo hacer o
atender a tiempo.
Todos hemos pasado quizás por esta instancia no deseable, pero personalmente
yo lo entendí desde el primer día "si el nadador se me va, por algo
será".
Allí es donde debo acentuar mi análisis, "no supe enamorarlo de mis
ideas, no supe venderle mi proyecto deportivo para con él, no pude
establecer el vínculo deseado para una ocasión como esta, no pude colocar
sus expectativas a la misma altura que las mías".
Cuando las expectativas y forma de ubicar las prioridades entre ambos son
disímiles,
estamos en problemas, y a los fines de deslindar responsabilidades en muchas
oportunidades y sin hacer este análisis, solo atinamos a decir
"me robaron el
nadador"
Le llamo
estacional, a la situación
que ese nadador provino de otro club y ahora está en la disyuntiva de
cambiar nuevamente.
El de toda
su vida deportiva, es aquel
que nació en la institución y está ligado tanto afectivamente como
deportivamente desde el comienzo con su entrenador.
Si nos
remontamos en la historia, puedo inferir que muy pocos nadadores en nuestro
país, cambiaban de técnico,…se nacía con el , y se moría con
el deportivamente.
Cambiar en
aquellos tiempos, era un acto de
“traición”,
quedarse siempre con su técnico era un acto de
“lealtad”,
aunque a veces los resultados deportivos no fueran los deseados.
El vínculo que
se creaba entre nadador/entrenador era muy fuerte, al igual que dentro del
equipo, el vínculo con la institución también, por lo tanto esa potencial
desvinculación era impensada, y no existía la menor posibilidad que se
llevase a cabo ese acto.
En la ciudad
de Santa Fe (por ser una ciudad más pequeña que las grandes urbes), los
clubes se nutrían de nadadores de su propia cosecha interna; existía en sus
arquitectos técnicos una verdadera pasión por el trabajo “del borde de
piscina”. Los nadadores eran de por vida regatistas, gimnasistas,
tatengues, o laguneros, ya que estos clubes reunían niños de su entorno
barrial y se desarrollaban deportivamente atados por la pasión de los
colores de su club.
La simbiosis
entre los actores llámense, profesores de escuela, nadadores, formadores
técnicos y entrenador,
era total, ayudado
también por el lazo que existía entre los padres, reunidos en una mesa de
comisión de natación y aquellos que ayudaban por fuera de ella.
La vida de
club era diferente a la actual, se vivía el club, hoy solo se vive la
piscina durante dos horas. Los tiempos denominados libres de entrenamiento,
eran destinados a continuar en el espacio institucional afianzándose aún más
los lazos entre los miembros de un equipo.
Es por ello
que si a un deportista se le cruzaba por la cabeza cambiar de entrenador y
club, también se le pasaba por su mente el castigo que le deparaba casi
diríamos “moral/social” del resto de su entorno acuático. Se perdía hasta la
amistad de sus compañeros de toda la vida.
Con respecto a
los padres, en aquellas épocas, no había mucho lugar para pensar en un
cambio de club/entrenador, a los efectos de una mejora sustancias de
rendimiento, mi niño lleva los colores del club por siempre,
se argumentaba.
En
aquellas épocas, existían valores que hoy se han degradado o perdido, y uno
era el de "pertenencia a la institución o al equipo"
El objetivo de
la mayoría de los padres era que ese club del cual el también profesaba
amor, era la segunda casa, y no existía ese pensamiento mágico de cambio de
institución y entrenador,… salvo que se hubiese dañado la relación
padre/nadador/entrenador.
Por eso, los
casos de cambios eran mínimos.
Desde hace un
tiempo, muchas cosas han cambiado. No podría decir si para bien o para mal
en cuanto a que un nadador decide un cambio por cuestiones de relación con
su entrenador, … el o sus padres lo sabrán.
Los cambios
devienen por diferentes causales, algunas naturales, otras influenciadas o
antinaturales.
En las
naturales podríamos incluir:
1. que el
nadador observe un cambio en la política del club en cuanto a su deporte, y
verifique el poco aporte al mismo.
2. Que se
haya deteriorado la relación con su entrenador original por diferentes
causas:
2.1. Que no lo atienda como el considera, y observa
otros emprendimientos en otra institución afines con sus gustos y
expectativas.
2.2. Que su entrenador tenga ausencias recurrentes en
los entrenamientos.
2.3. Que la forma de trato no es lo que corresponde.
2.4. Que no exista un enfoque en conjunto de un
planeamiento a largo plazo. En este punto el trabajo del entrenador solo
apunta a lo mediático, y por lo tanto los resultados a largo plazo
difícilmente se producirán, por lo que el deportista empieza a ver con
buenos ojos otro tipos de programas, que no son precisamente los de su
entrenador.
2.5. Que haya obtenido resultados explosivos en edades
tempranas, y como todos conocemos luego del período puberal, los mismos no
son iguales o decaen, y por lo tanto gran porcentaje de la responsabilidad
subyace en el técnico.
2.6. Que el o lo padres, con una visión solo
resultadista, vayan al encuentro de programas más exitosos. Puede que esto
sea válido por una parte, pero es inválido a partir del desconocimiento que
puedan tener de un programa a largo plazo que tenga el entrenador o de leyes
biológicas que no permitan desarrollos y/o resultados deportivos próximos
(denominado analfabetismo deportivo).
Existen niños
denominados de procesos lentos y de procesos rápidos con resultados
disímiles, influenciados muchas veces por la genética y los desarrollos
anasincrónicos de la maduración tanto psíquica como física.
Este
desconocimiento por parte de los padres, es responsabilidad pura del
entrenador de no hacer partícipe a ellos de la información relativa a los
elementos constitutivos del desarrollo, y como afectan los procesos de
maduración en el entrenamiento y en el rendimiento actual y futuro de su
hijo.
Hasta aquí
podríamos decir que en los actuales tiempos, estos son los indicadores
normales por la cual el nadador abandona a su entrenador en búsqueda de
otros horizontes.
El otro
aspecto por la cual el nadador inicia un cambio de su rumbo, es el que
considero antinatural o influenciado, ya que existe un factor externo al
entorno de su club que se manifiesta a los fines de captarlo para otros
propósitos.
Debo dejar
establecido que no es una crítica a esta alternativa, ya que todos conocemos
“… son las reglas de juego del deporte”.
Algunos la
considerarán poco éticas, otros solo reglas en juego y por lo tanto válidas.
Dentro de esta
posibilidad podemos mencionar:
-
Aquel entrenador de otra institución que
captura la atención de un deportista de otra, y le ofrece mejoras en las
condiciones de trabajo, resultados, dinero/alojamiento/viajes/estudio, y
otras posibilidades de desarrollo.
-
Reclutadores: donde el programa de una
institución utiliza a otras personas (pero del entorno), para ofrecer
otras alternativas a talentos de otras. Este sistema muy utilizado en
USA.
-
Nadadores que son convencidos por los de
otra institución. El hecho de cambio de lugar de un nadador, tiene su
asidero en encontrar buenos amigos en el nuevo proyecto.
Nosotros
tenemos nuestras propias expectativas de logros en cuanto a obtener nuevos
recursos para nuestros equipos; en otras partes del mundo son similares,
pero al poseer otro tipo de recursos económicos muy diferentes al nuestro,
las expectativas de cambio son más motivadoras, atractivas y viables.
“Me robaron
el nadador”.
Ahora bien,
sabemos que esto existe y que nadie de nosotros tiene al nadador atado a la
piscina que uno entrena.
El tránsito de
nadadores y hasta de equipos completos de un lado a otro, se ha dado en
nuestra historia aquí y en el mundo.
El tema a
considerar por parte de una institución o de un entrenador es el porqué un
deportista se aleja de su influencia en búsqueda de nuevos horizontes.
Es muy común
que el responsable de un grupo de nadadores replique desde su
vulnerabilidad, “…me robaron el nadador”.
Considero una
explicación un poco desafortunada y carente de fundamento, escudándose bajo
su propia impericia de retenerlo.
¿Qué es saber
retenerlo por parte de un responsable técnico?:
-
crear lazos fuertes de amistad y respeto.
-
Ser justo en las decisiones dentro del
equipo.
-
Ser entendido por parte de sus nadadores
acerca de la planificación a largo plazo, y no de resultados inmediatos.
Los deportistas y padres deben saber que los cambios metabólicos son
progresivos ya que los estímulos son aportados de acuerdo a las
posibilidades que ofrecen las edades sensibles.
Los resultados
devendrán con una programación acorde, acertada y sujeta a la ingeniería
científica, el resto son ensayos, aciertos y errores.
-
Ser explícito en cada una de sus
intervenciones tanto en los aspectos técnicos, como de valoraciones
objetivas y subjetivas y del manejo de diferentes conductas.
-
Además de ser comprensivo - amigo de su
nadador - , ser duro e inflexible en el momento justo, de esta manera el
deportista sabe y entiende que su guía es imprescindible para su
desarrollo.
-
Establecer con su nadador el mayor y mejor
de los diálogos a los fines de venderle el mejor programa para su
progreso. Lógico que existen quienes “venden humo” , y ese producto
tiene poca duración en el escenario del entrenamiento y de la
competencia, por lo que decanta a continuación “… me robaron el
nadador”.
-
Establecer en ese dialogo la analogía del
esfuerzo que representa encarar un entrenamiento con dureza y
responsabilidad, con lo que será su vida post deporte. Este subterfugio
muy válido en su empleo, genera un nexo importante, ya que tanto el
deportista como sus padres, verán algo más que un entrenador para su
hijo, “...verán a un elemento pedagógico que utiliza una herramienta
como lo es el deporte para prepararlo para la vida”. Vaya recurso para
utilizar en la construcción del lazo afectivo entre
entrenador/nadador!!!.
Aprendiendo
a comunicarnos.
Me pareció muy
interesante el aporte de la publicación “The swim coaching biblie” de Dick
Hannula y Nort Thornton (Human Kinetics Publishers. Inc.), y es mi deseo
compartirla con Uds., a los efectos de seguir descubriendo aspectos que
hacen a la toma de decisión de un deportista en abandonar a su club,
entrenador, y equipo.
Ante todo es
necesario saber quienes son estos dos editores, ya que tienen unos años y es
muy posible que no estén dentro de vuestra información.
Dick Hannula: es uno de los entrenadores más grandes de Universidades y
clubes de la historia mundial y de USA lógicamente. Acumuló el record más
largo de un a Universidad sin conocer derrota en 323 encuentros
consecutivos, incluyendo 24 campeonatos universitarios consecutivos del
estado de Washington.
Presidente en múltiples períodos de la American Swimming Coaches Association.
Ha sido galardonado con la admisión en el International Swimming Hall of
Fame y autor del libro Coaching Swimming Successfully.
Nort Thornton: entrenador jefe de la Universidad de California en Berkeley.
Sus equipos en los últimos 30 años, han finalizado dentro de los 10 primeros
puestos.
Entrenador del año en 1979/80 y su admisión al International Swimming Hall
of Fame, y entrenador en varias oportunidades del equipo de USA en
campeonatos Olímpicos y Panamericanos.
Estos dos
editores/entrenadores, han invitado a una serie de entrenadores con suceso,
para que hagan sus aportes a diversos temas relacionados con la temática
natación; John Leonard, ha sido oportuno aportando algunos datos que
considero apropiados, para desentrañar esta historia del abandono por parte
del nadador a su entrenador.
Solo citaré
algunos tips referenciales y muy ilustrativos que muestran ciertos aspectos
que los entrenadores debiéramos tener en cuenta a los fines de no llevarnos
la sorpresa de que un buen día “…nos robaron el
nadador, o en el peor de los escenarios, el equipo entero”.
Saquemos
conclusiones de los mismos.
John
Leonard comenta
1. “Siempre
observamos que los entrenadores de mayor éxito, adaptan exitosamente su
programa a los diferentes grupos de trabajo, cualquiera sea la edad y nivel
competitivo”
2. “Los
entrenadores que trabajan con niveles múltiples de capacidad y de intereses
son partidarios de cambiar su estilo y su método para adaptarse a la
situación”
“La
flexibilidad mental proviene de su capacidad para crear verdadera empatía
con los componentes del grupo”.
-
¿Qué es el entrenamiento?:
"es
una labor de venta"
a. Vender
sus ideas a los deportistas.
b. Vender
la confianza en si mismo, y en su sistema de preparación.
c. Vender
el valor del deporte y del trabajo duro que exige.
“Vender es
transferir una emoción que mueve a actuar a una persona, el vendedor debe
vender una ilusión para incitar a actuar a las personas y proporcionarles
los datos objetivos que justifiquen su elección ante si mismos, sus padres y
otras personas”
Si deseo
vender una idea a un deportista, debo comunicárselo.
Raúl Strnad.
Es indudablemente un gran concepto, y quizás uno de nuestros problemas en
esta comunicación con el deportista y sus padres. Más allá que nos
consideramos ”entrenadores”, lo importante es poder vender nuestro producto
de manera honesta y de la mejor manera posible. Productos hay varios, formas
de ventas lo mismo, pero hagamos un acto de sinceramiento, determinemos el
valor del mismo y sobre que base está construido nuestro programa.
John
Leonard.
A.
ESCUCHE:
-
Buscar primeramente
comprender, luego ser comprendido.
¿Puedo repetir lo que me acabas de decir para estar seguro de haberlo
comprendido?
-
Enfatice su deseo. ¿Es eso
correcto?
-
Descodifique la
información, en contenidos, significados y emociones y de esta manera,
este tipo de intercambio demuestra concretamente el interés del
entrenador por sus vidas.
B.
INSTRUCTIVO COMUNICACIONAL.
-
Los entrenadores deben modificar la
comunicación verbal en contenido, complejidad, duración y emoción según
el grupo.
-
Muestre siempre emociones reales sobre
todo en “las normas de conducción para pertenecer al equipo”
-
Si se enfada, demuéstrelo, eso marca que
los nadadores observan su preocupación por el proceso.
-
Utilice sus emociones tanto las alegres
como las tristes; NO EXAGERE.
C. SEA
CONCIENTE DEL LENGUAJE CORPORAL.
Lenguaje
corporal activo – agresivo,
Lenguaje
de entrenamiento y de competencia
Factor
de motivación
D. ENVIE
EL MENSAJE CORRECTO.
-
Diferencie el nivel inicial del
competitivo de los mayores.
-
La claridad, la sencillez y los ánimos son
valores positivos en la comunicación de nadadores principiantes.
-
Con los mayores la necesidad de
interpretar que el mensaje es variado
E. CARACTERISTICAS DE LOS ENTRENADORES CON ÉXITO.
De
acuerdo a los diferentes niveles, los entrenadores vivenciarán su cuota de
éxito.
1. Si
trabaja con grupos de principiantes, hacerlos disfrutar del deporte,
enseñarle nuevas habilidades, y desear continuar, eso significa ÉXITO.
2. Si
trabaja con grupos de edades, el dominio de estas habilidades, el
aprendizaje técnico de la natación y el aprender a competir, eso significa
ÉXITO.
3. Si
trabaja con nadadores seniors, las victorias competitivas, las mejoras en
los tiempos y habilidades, eso significa ÉXITO.
4. Si
trabaja con nadadores de la elite, la mejora en los tiempos y tener un buen
rendimiento en las competiciones, eso significa ÉXITO.
F.
CARACTERISTICAS DE LOS NADADORES DE ELITE.
1. La
mayor parte de los planes de entrenamiento deben ser personalizados.
2. Los
nadadores deben participar en la planificación de sus entrenamientos.
3. El rol del entrenador es como un socio del nadador ya que
ambas partes buscan el alto nivel.
4. Los descansos a todo nivel aumentan a medida que el
nadador es cada vez mayor.
5. Las competiciones sirven como factores de motivación, solo
sirve NADAR Y MEJORAR.
6. Resentimiento del equipo ante la no restitución de lo que
el programa les brinda.
7. La diversión se sustituye por la satisfacción que
proporciona el trabajo bien realizado.
8. El exceso de opinión de aquellos que creen saber
demasiado, es un riesgo.
Hasta aquí he
propuesto una serie de conceptos con la ayuda de un experto internacional,
en cuanto a los elementos que hacen a confeccionar un esquema tanto práctico
como mental, para tomar una determinación.
Esa
determinación muchas veces es traumática y en otras oportunidades
concensuadas entre entrenador y nadador.
He vivido
casos puntuales donde nos pusimos de acuerdo con el deportista en que el
debiera buscar otras posibilidades de desarrollo y conducción por fuera de
mi paraguas.
Aconsejo que
es la mejor forma de encarar el problema cuando Ud. vislumbra que se han
roto ciertos canales que hacen a la sana convivencia tanto social como
deportiva.
Ud. debe darse
cuenta temprano cuando las cosas no funcionan de acuerdo a su visión, y si
es imposible de recomponer las mismas, lo más deseable es ofrecer al
deportista otras oportunidades en otra institución.
De esa manera,
se conservará una amistad positiva y Ud., siempre será a la vista de su ex
nadador, aquel que lo inició, lo desarrolló y educó deportivamente y para la
vida.
También es
importante despojarse de todo egoismo cuando uno conoce y es conciente que
el nadador es más importante que su programa de club o supera las
expectativas y posibilidades de uno como entrenador. Deportistas importantes
en alguna oportunidad se fueron desdibujando cuando la estructura que uno
tiene, no alcanza a acompañar su potencial deportivo.
En mi caso
particular, he vivido algunas situaciones similares y deseo compartir a los
efectos que no se me vea, que uno mira el tema de afuera.
Caso 1.
Conrado Porta, finalista de 100 y 200 espalda en el mundial de Berlín
1978. Mi propuesta para con el fue ofrecerle la posibilidad de que siguiera
su carrera deportiva en USA en una universidad, ya que mi estructura de
trabajo tanto personal, como de club y la carencia de planes nacionales, le
harían imposible progresar y además formarse profesionalmente.
Dos
sentimientos afloraron en el instante que me dio su “si”, el de frustración
por perder un gran nadador y amigo, y el de alegría de saber que ascendía
otro peldaño en su vida.
Caso 2.
Sebastian Lasave.
Espaldista de jerarquía con 0.57 en espalda a los 16 años, y 2.02.00 en 200
espalda. Le propuse su partida a España ya que el Prof. Fernando Navarro
estaba interesado en contar con el.
Desistió de ir
y combino quedarse a entrenar en el país.
Caso 3.
Alicia María Boscatto. Múltiple campeona Sudamericana, semifinalista
en el mundial de Guayaquil 1982.
Después de una
gira europea que realizamos (2.31 en 200 pecho en Alemania 1983), el equipo
Italiano me solicita permiso para invitarla a pasar un tiempo con ella a lo
cual accedí.
No había que
pensar mucho en que sería invitada a quedarse, cosa que así sucedió con la
promesa de un buen club, dinero, casa y nadar por Italia y a un año de los
Juegos de Los Angeles 84.
A su regreso
me informa del tema, me dice que no se irá a Italia y que terminará su
carera deportiva en nuestra institución, situación que no compartí
argumentando que el cambio sería muy ventajoso para ella. Su decisión fue
final, se quedó en Argentina.
Caso 4.
Agustina Degiovanni. Ya más
de esta época y en actividad. Cuando llegó a mis manos planificamos natación
hasta la finalización de su secundaría y luego poder volcarla a circuito
competitivo/académico de USA. Así lo hicimos y logramos.
Caso 5.
Joaquín Belza. Nadador de
espalda 5 medallas de oro en los juegos Odesur en Buenos Aires.
En esta
oportunidad, y bajo ciertas situaciones no deseables de entrenamiento, nos
pusimos de acuerdo para desvincularnos de la unión deportiva. De esta forma
hoy mantenemos muy buena relación y está nadando en España.
Consideré en
cada una de esas oportunidades que no era yo quien impidiera la oportunidad
de progreso de un nadador, aferrándome a sus logros de una manera demasiado
egoista. Creo que cada uno de ellos tuvo la oportunidad de decidir su
futuro, yo tuve la oportunidad de brindárselo de la mejor manera posible y
con las penurias de las armas que poseemos para entrenar.
No es un
momento óptimo desprenderse de un campeón y del afecto entre ambos, es un
momento muy duro cuando le dejas la mano.
Pero a mi
entender, creo que es el camino por la cual debemos transitar y educar y dar
posibilidades de desarrollo.
Su opinión